
La actividad económica argentina presentó un panorama mixto durante el primer semestre del año, según datos de organismos especializados. Mientras que sectores clave como las ventas minoristas y la producción industrial mostraron una desaceleración en el último mes analizado, el balance global para la primera mitad del 2025 se mantiene en terreno positivo, impulsado principalmente por el sólido desempeño del sector de la construcción.
Según un informe de la Confederación Argentina de la Mediana Empresa (CAME), las ventas minoristas registraron una baja mensual del 1,4% en junio. A pesar de esta caída, el sector logró acumular un crecimiento del 1,2% en el acumulado del primer semestre. Este dato refleja una prudencia en el consumo que, si bien impacta en el corto plazo, no revierte la tendencia positiva de los primeros meses del año, que estuvieron marcados por un repunte tras la incertidumbre de fines de 2024.
En una situación similar, el sector industrial también exhibió señales de freno. Datos del Instituto Nacional de Estadística y Censos (INDEC) indican que la producción manufacturera cayó un 1,2% en junio en comparación con el mes anterior. No obstante, el balance del primer semestre de 2025 es favorable, con un aumento del 2,1% en la actividad. Este crecimiento semestral se atribuye a la recuperación de algunas ramas de la producción y a la reactivación de proyectos que habían estado en pausa.
La nota más destacada y positiva del informe económico la brindó el sector de la construcción. Este rubro no solo evitó la desaceleración mensual, sino que además mostró un crecimiento del 1,5% en junio y un notable incremento del 5,4% en el primer semestre. Este dinamismo se explica por el avance de obras tanto públicas como privadas, así como por una incipiente reactivación del crédito hipotecario, lo que ha generado un efecto traccionador sobre el empleo y la inversión en el sector. Este crecimiento sugiere una inyección de confianza que contrarresta la cautela de otros rubros.
Los datos indican que la economía argentina enfrenta el desafío de sostener el crecimiento en la segunda mitad del año. La estabilidad macroeconómica y la evolución del consumo serán determinantes para definir si la desaceleración mensual es un simple ajuste o el inicio de una tendencia más pronunciada.
