
El subteniente José Luis Ibacache Gallegos, de 38 años, murió esta mañana en un trágico episodio mientras cumplía horas adicionales de servicio (Polad) en la sucursal del Banco Nación de Falucho 185. El efectivo, que era insulinodependiente, se descompensó súbitamente dentro de una farmacia cercana a donde buscaba asistencia de urgencia. A pesar de las inmediatas maniobras de reanimación, no pudo ser salvado, generando profundo dolor en la fuerza policial de Bahía Blanca.
Un profundo pesar envuelve a la comunidad policial de Bahía Blanca tras el fallecimiento del subteniente José Luis Ibacache Gallegos, ocurrido en la mañana del martes en el barrio de Villa Mitre. El joven agente, que pertenecía al Cuerpo de Caballería, se encontraba realizando tareas de custodia adicional en la sucursal del Banco Nación, ubicada en la calle Falucho al 185, una práctica común entre los efectivos conocida como «Polad».
El trágico suceso ocurrió pocos minutos después de las 9:15 horas. Según trascendió de fuentes policiales y sanitarias, el subteniente Ibacache Gallegos, de 38 años, experimentó una crisis de salud de forma imprevista mientras se encontraba de servicio.
El Desplome en la Farmacia
Ante la inminencia de la emergencia, y sabiendo que era insulinodependiente, el policía se dirigió de urgencia a una farmacia ubicada en las cercanías del banco, en la intersección de Falucho y la calle XX de Septiembre. Su intención era conseguir rápidamente insumos o asistencia para aplicarse la medicación.
Sin embargo, la descompensación fue demasiado rápida. Apenas ingresó al local y se sentó en una silla, el subteniente se desplomó, perdiendo el conocimiento de forma instantánea.
Los empleados de la farmacia y testigos dieron aviso de inmediato a los servicios de emergencia. Personal del Comando de Patrullas y de una unidad de emergencia sanitaria llegaron con celeridad al lugar. Se realizaron intensas maniobras de reanimación cardiopulmonar (RCP) durante varios minutos, en un intento desesperado por revertir la situación, pero, lamentablemente, no se obtuvo respuesta.
El fallecimiento del agente fue confirmado por los médicos en el lugar poco antes de las 10:00 de la mañana, a causa de la descompensación aguda.
Consternación y Protocolo Judicial
El Subteniente Ibacache Gallegos era un efectivo activo de la fuerza, casado y padre de una hija, cuya dedicación se veía reflejada en la realización de horas de servicio adicionales para complementar su trabajo. Su pérdida ha generado consternación entre sus camaradas y superiores.
Tras la confirmación del deceso, se hicieron presentes en la farmacia peritos de la Policía Científica, junto a personal del Comando de Patrullas, para llevar a cabo las diligencias de rigor. Aunque la causa de muerte apunta a la descompensación médica asociada a su patología preexistente, la Justicia actuó siguiendo el protocolo correspondiente para este tipo de casos, con intervención del Departamento Judicial para realizar las pericias correspondientes. El hecho subraya el riesgo que implica el servicio policial, donde incluso en tareas de prevención, la vida de los efectivos puede verse truncada de forma súbita.
