
Con la garra y la eficacia que lo caracterizan, Lanús superó por 1-0 a Universidad de Chile en su estadio y se clasificó a la final de la CONMEBOL Copa Sudamericana 2025. Un gol del «Titán» Rodrigo Castillo sentenció la serie con un global de 3-2, depositando al «Granate» en una nueva definición continental, donde buscará su segundo título ante el Atlético Mineiro de Brasil.
El grito de un gigante del Sur
El Club Atlético Lanús se vistió de gala y fiesta en el Estadio Ciudad de Lanús-Néstor Díaz Pérez, conocido popularmente como «La Fortaleza», para sellar una noche épica. En un partido de vuelta de semifinales cargado de tensión, polémicas y emociones, el equipo dirigido por Mauricio Pellegrino logró un ajustado pero merecido triunfo ante Universidad de Chile, avanzando así a la tercera final de Copa Sudamericana de su historia.
El encuentro de ida en Santiago había dejado un sabor agridulce, un vibrante empate 2-2 en el que Lanús llegó a estar 2-0 arriba con un doblete del mismo Rodrigo Castillo, pero que la «U» logró igualar. Por ello, la revancha se planteó como una verdadera final anticipada, con el marcador global abierto y ambos equipos obligados a buscar la victoria.
Desde el pitido inicial del árbitro venezolano Alexis Herrera, la intensidad fue el factor dominante. Lanús salió con la ambición de definir la serie rápidamente y a los pocos minutos, Marcelino Moreno desató el primer gran festejo, pero el tanto fue anulado por el VAR debido a un milimétrico offside. Esta temprana intervención del sistema de videoarbitraje marcó el nerviosismo en un duelo que se hizo friccionado y con pierna fuerte en el mediocampo.
Castillo, el hombre gol de la serie
El desarrollo del juego encontró a Lanús buscando dominar el esférico, mientras que la Universidad de Chile, bajo la dirección de Gustavo Álvarez, intentaba presionar alto y aprovechar la velocidad de sus extremos. La defensa «Granate», comandada por Carlos Izquierdoz y José Canale, mostró una solidez crucial para neutralizar los intentos chilenos.
La llave del partido se abrió a los 16 minutos del segundo tiempo (62′ del global). Tras una jugada colectiva bien elaborada, el «Mago» Marcelino Moreno, figura clave en el desequilibrio ofensivo, asistió de manera brillante a Rodrigo Castillo. El delantero, con la sangre fría de un definidor de raza, eludió al arquero Gabriel Castellón y empujó el balón a la red, desatando la euforia en «La Fortaleza».
El gol no solo significó el 1-0 del partido, sino que colocó el global 3-2, obligando a Universidad de Chile a marcar dos goles para avanzar. Si bien los chilenos buscaron la reacción, la estructura defensiva de Lanús y la seguridad del arquero Nahuel Losada se mantuvieron inquebrantables hasta el final. Incluso, la tensión se mantuvo hasta el último segundo, culminando con un altercado entre jugadores de ambos equipos tras el silbatazo final, que resultó en la expulsión del chileno Matías Zaldivia.
A la final de Asunción: el duelo con Sampaoli
Con este pasaje, Lanús se consolida como el único representante argentino en una final internacional esta temporada y se prepara para un desafío de máxima jerarquía. Su rival en la búsqueda por la «Otra mitad de la Gloria» será el Atlético Mineiro de Brasil, que en su semifinal eliminó a Independiente del Valle con un resultado global de 4-2. El equipo brasileño es dirigido por el argentino Jorge Sampaoli, un viejo conocido en la historia de la Sudamericana, ya que la ganó en 2011 justamente con la Universidad de Chile.
La gran final de la CONMEBOL Copa Sudamericana 2025 se disputará a partido único el sábado 22 de noviembre en el Estadio General Pablo Rojas, también conocido como la «Nueva Olla», de Asunción, Paraguay. La sede fue reasignada por la CONMEBOL tras descartar el estadio de Santa Cruz de la Sierra, Bolivia.
Para el «Granate» será un momento de revancha y de historia. El club del Sur de Buenos Aires ya se coronó campeón de este torneo en 2013, al vencer a Ponte Preta de Brasil, y fue subcampeón en 2020, cayendo ante Defensa y Justicia. La final ante Mineiro reeditará choques continentales, recordando que el elenco brasileño se impuso en las finales de la Copa CONMEBOL 1997 y la Recopa Sudamericana 2014 ante el conjunto argentino.
El plantel de Pellegrino, con figuras de experiencia como Eduardo Salvio y la revelación de Castillo, tiene ahora tres semanas para preparar el partido más importante del año y traer a Argentina la «Otra mitad de la Gloria».
