
El presidente de la CONMEBOL, Alejandro Domínguez, visitó Perú para ultimar detalles del partido cumbre de la Copa Libertadores 2025. El dirigente despejó toda duda sobre un posible cambio de locación y confirmó que la final entre Flamengo y Palmeiras se jugará el próximo 29 de noviembre en el Estadio Monumental de Lima.
A poco más de dos semanas para la gran final de la Copa Libertadores de América 2025, la CONMEBOL ratificó que la sede elegida será el Estadio Monumental de Lima, Perú. El anuncio fue realizado por el propio presidente de la entidad sudamericana, Alejandro Domínguez, durante su visita a la capital incaica.
Domínguez se reunió en el Palacio de Gobierno con el presidente de la República, José Jerí, con el objetivo de finalizar los preparativos logísticos y de seguridad para el encuentro que definirá al campeón continental entre los equipos brasileños Flamengo y Palmeiras.
Confirmación sin lugar a dudas
El titular de CONMEBOL fue enfático al disipar cualquier rumor sobre un posible cambio de sede, una especulación que suele surgir en las semanas previas a las finales continentales, especialmente considerando el antecedente de la final de 2018 trasladada a Madrid.
«Siempre estuvo firme, en ningún momento estuvo en duda. Bueno, y hoy se ratifica de que en ningún momento hubo ningún tipo de dudas, por el contrario, diría yo, esta fue la reunión final que necesitábamos», sostuvo Domínguez en declaraciones al medio local RPP desde Lima.
Esta será la segunda vez que la capital peruana alberga una final bajo el formato de partido único, repitiendo lo ocurrido en 2019, cuando también se enfrentaron dos equipos brasileños (Flamengo y River Plate, aunque la sede original era Santiago de Chile y se trasladó a Lima a último momento).
La expectativa por el evento
Domínguez destacó el nivel de la final y la gran respuesta del público, que garantiza un marco espectacular para la definición del torneo. «Hoy tenemos más del 80% del estadio vendido, lo cual implica que por lo menos habrá unas 60.000 personas dentro del estadio que vienen del extranjero, además de los ciudadanos peruanos que van a poder también acceder a la fiesta», indicó el directivo.
Ambos equipos finalistas, considerados «los dos mejores equipos actualmente del continente» por Domínguez, arribarán a Perú el miércoles 26 de noviembre para concentrarse de cara al partido decisivo del sábado 29. Uno de ellos tendrá la oportunidad de sumar una nueva «Gloria Eterna» y levantar el trofeo más codiciado de la región.
Interés global
A pesar de la ratificación de Lima, Domínguez también se refirió al creciente interés de países fuera de Sudamérica por albergar la final de la Copa Libertadores, como ocurrió en 2018 con la final de la edición entre River Plate y Boca Juniors en el Santiago Bernabéu de Madrid.
«Hay países que han mostrado su interés, pero todavía no entró a una discusión seria. Hay un interés, lo cual demuestra una vez más ofertas, propuestas, y que demuestran el interés que, en este momento, el privilegio lo va a tener Lima”, completó. Este interés global subraya la trascendencia que ha adquirido la final única del máximo torneo de clubes de la CONMEBOL, que será transmitida a más de 195 países.
Con la confirmación de la sede y los preparativos en marcha, Lima se alista para recibir una vez más el partido más esperado del fútbol sudamericano, reafirmando su capacidad logística y el compromiso como país miembro de la CONMEBOL.
