
El reconocido cronista especializado en tenis falleció tras sufrir un paro cardíaco minutos antes de una cirugía de cadera. Referente indiscutido del periodismo deportivo, dejó una huella profunda en varias generaciones y su última cobertura internacional fue en las finales de la Copa Davis 2025.
El tenis argentino y el periodismo deportivo atraviesan horas de profundo pesar tras la muerte de Guillermo Salatino, ocurrida este sábado a los 80 años. El histórico cronista sufrió un paro cardíaco poco antes de someterse a una cirugía de cadera que tenía programada desde hacía varios días.
La noticia generó una inmediata conmoción en el ambiente del deporte, especialmente en el mundo del tenis, disciplina a la que Salatino dedicó gran parte de su vida profesional y personal, convirtiéndose en una de las voces más respetadas y escuchadas del país.
Una trayectoria ligada al tenis
A lo largo de décadas de trabajo, Guillermo Salatino acompañó de cerca la evolución del tenis argentino, desde las etapas formativas de jóvenes promesas hasta los grandes hitos internacionales. Su mirada analítica, su trato cercano con los protagonistas y su conocimiento profundo del circuito lo posicionaron como un referente obligado tanto para colegas como para fanáticos.
Su última cobertura internacional fue durante las finales de la Copa Davis 2025, disputadas en Bologna, lo que marcó su despedida de los grandes eventos del circuito. En los últimos meses, se encontraba disfrutando de vacaciones junto a su familia, sin perder nunca el seguimiento atento de la actualidad tenística.
Si bien había dejado la cobertura presencial tras Wimbledon 2022, la decisión estuvo vinculada a cuestiones de salud y fue tomada por recomendación médica. Sin embargo, nunca se alejó del tenis: continuó opinando, analizando y aportando su mirada en cada gran torneo, manteniendo una presencia constante en el debate deportivo.
La salud y una despedida anunciada
Días antes del inicio del último Australian Open, el propio Salatino había hablado con franqueza sobre su estado de salud y las razones que lo llevaron a reducir su actividad profesional.
“Tengo seis stents, me detectaron EPOC y hay dificultades para caminar. Por eso dejé de ir a los torneos. Me gustaría volver, pero de otra manera, no a trabajar 12 horas como hice siempre en los grandes torneos”, había reconocido públicamente.
Sus palabras reflejaban no solo la honestidad que lo caracterizó, sino también su profundo compromiso con el oficio y con el deporte que marcó su vida.
Dolor, reconocimiento y homenaje
Tras conocerse la noticia de su fallecimiento, colegas, deportistas, dirigentes y seguidores expresaron su pesar a través de redes sociales y distintos espacios periodísticos. Los mensajes de despedida coincidieron en destacar su calidad humana, su pasión por el tenis y su rol clave en la difusión y el crecimiento del deporte en la Argentina.
En las próximas horas se esperan precisiones sobre los detalles del velatorio, para que familiares, amigos y admiradores puedan darle el último adiós a una figura que dejó una huella imborrable en el periodismo deportivo argentino.
