
El nuevo presidente interino, designado tras la destitución de José Jerí, rechazó formalmente el pedido de gracia del exmandatario condenado por rebelión. Aseguró que su mandato se limitará a garantizar la estabilidad económica y la transparencia electoral hasta julio.
El panorama político en Lima sumó un nuevo capítulo de tensión tras la asunción de José María Balcázar como jefe de Estado. En su primera decisión de alto impacto, el mandatario —electo por el Congreso el pasado miércoles— cerró de forma tajante cualquier posibilidad de libertad para el ex presidente Pedro Castillo, quien permanece recluido en el penal de Barbadillo cumpliendo una condena de 11 años.
Una respuesta directa al pedido de Castillo
La negativa presidencial surge tras una carta formal remitida por Castillo el pasado jueves. En dicha misiva, el exlíder de Perú Libre solicitaba el beneficio del indulto alegando ser víctima de una «persecución política» y cuestionando la sentencia dictada a finales de 2024 por el delito de conspiración para la rebelión. Cabe recordar que Castillo fue destituido en diciembre de 2022 luego de su fallido intento de disolver el Congreso, acto que sumergió al país en una crisis institucional sin precedentes.
A través de un comunicado publicado en sus canales oficiales, Balcázar fue categórico: «No contemplamos en nuestra agenda el otorgamiento de gracia alguna a favor de personas procesadas o condenadas». Con esta declaración, el mandatario busca disipar cualquier duda sobre posibles pactos políticos que hubieran facilitado su llegada al poder tras la salida de José Jerí.
El foco en la transición
Para Balcázar, el objetivo de su breve gestión, que se extenderá hasta julio de este año, está estrictamente delimitado. En sus propias palabras, el Ejecutivo se concentrará en tres ejes fundamentales: la seguridad nacional, la estabilidad económica y la organización de elecciones «libres, limpias y transparentes».
«¡Nada más!», enfatizó el presidente, enviando una señal de austeridad política hacia el Congreso y la ciudadanía peruana.
La reacción del entorno de Castillo
Desde el penal de Barbadillo, se informó que Pedro Castillo se puso en contacto con su abogado, Walter Ayala, para analizar los pasos a seguir tras el rechazo oficial. Aunque el exmandatario sostiene que una parte importante de la población considera injusta su condena, la firme postura de Balcázar parece haber clausurado la vía del indulto presidencial, al menos en este período de transición hacia el nuevo gobierno electo.
