
A través de un duro comunicado, el club de Núñez anunció que dejará de participar en las reuniones del organismo conducido por Claudio «Chiqui» Tapia. La institución cuestionó la falta de claridad en la toma de decisiones y exigió un torneo de 20 equipos.
El Club Atlético River Plate sacudió los cimientos de la Asociación del Fútbol Argentino (AFA) este jueves al anunciar su retiro de las reuniones del Comité Ejecutivo. La decisión, comunicada de manera oficial, marca un distanciamiento estratégico y político de la conducción de Claudio Tapia, fundamentado en una profunda disconformidad con los mecanismos de gobernanza del fútbol nacional.
El detonante de esta crisis institucional fueron las recientes resoluciones sobre la suspensión del fútbol durante el presente fin de semana y las modificaciones en los criterios de clasificación a las copas internacionales. Para la dirigencia «millonaria», estos cambios intempestivos son el reflejo de una dinámica de trabajo que carece de la previsibilidad necesaria para un deporte profesional.
Cuestionamientos a las formas y al fondo
En el documento difundido por el club, se hace hincapié en que los procesos de votación y debate dentro del Comité Ejecutivo son «menos claros» que los estándares que River aplica en su propia Comisión Directiva. El club exige que los temas sean incorporados al orden del día con la antelación debida y que se respeten garantías procedimentales que hoy, según su visión, no existen.
«Hasta tanto no se corrijan los mecanismos mencionados, el Club ha decidido no participar de las reuniones», reza el texto, dejando en claro que la ausencia será por tiempo indeterminado.
El modelo de torneo: la gran diferencia
Más allá de las formas, River Plate volvió a poner sobre la mesa su visión sobre la estructura del campeonato local. La institución ratificó su postura histórica de consolidar una competencia profesional de 20 equipos, distanciándose del actual formato de 28 o 30 clubes que promueve la gestión actual de la AFA. Según el comunicado, un torneo más acotado permitiría una mejor generación de recursos para el crecimiento conjunto de todas las entidades.
Pese a la dureza del anuncio, el club intentó mantener un equilibrio en ciertos puntos de la agenda política:
Ratificó su defensa a las Asociaciones Civiles sin fines de lucro frente al avance de las Sociedades Anónimas Deportivas (SAD).
Respaldó la gestión de AFA en la defensa del régimen de aportes previsionales para la actividad.
Antecedentes de un vínculo tenso
Esta no es la primera vez que River toma una medida de esta magnitud. En 2016, bajo la gestión de Rodolfo D’Onofrio, el club también vació su silla en el Comité Ejecutivo e incluso renunció a la vicepresidencia que le correspondía por estatuto. Este nuevo capítulo reedita una tensión histórica entre una de las instituciones más poderosas del país y la casa madre del fútbol argentino.
