
A través de un documento oficial, la central obrera admitió errores en acciones recientes pero advirtió sobre la parcialidad de la fiscalía y situaciones de abuso laboral en centros comerciales.
Bajo el título «Las señales del poder», la CGT Delegación Regional Bahía Blanca emitió un comunicado este lunes 20 de abril de 2026 para fijar postura ante los hechos de público conocimiento que involucran a sectores sindicales y la actuación judicial. El documento, firmado por los secretarios generales Roberto Arcangel (Si.Cho.Ca) y Carlos de Boer (UOCRA), plantea una fuerte crítica al rol de la justicia y a las presiones ejercidas por el sector empleador.
Admisión de errores y contexto de la protesta
La central obrera comenzó el escrito reconociendo que existieron acciones «que no son las adecuadas» por parte de sus integrantes. Sin embargo, justificaron que los trabajadores respondieron a provocaciones y actuaron para defender a compañeros que se encontraban coaccionados dentro de establecimientos comerciales.
En este sentido, la CGT denunció que se han registrado hechos de violencia laboral inaceptables, tales como:
Coacción bajo amenaza de despido para no respetar feriados.
Impedimento de salida de los edificios para el personal.
Uso de herramientas de representación delegadas por los trabajadores para responder a estos abusos.
Críticas a la fiscalía y ajuste de protocolos
Uno de los puntos más ríspidos del comunicado es el señalamiento directo hacia la Fiscalía. Desde la CGT sostienen que el organismo no debe dar «señales políticas» ni actuar con «parcialidad subjetiva» contra los representantes de los trabajadores. Calificaron la actuación judicial como desproporcionada y denunciaron una presunta exposición mediática e interpretaciones tendenciosas que condicionan la función judicial.
Asimismo, el documento resalta que:
Las señales políticas deben ser dadas por quienes son elegidos por el voto popular, no por el poder judicial.
La central obrera se compromete a ajustar sus protocolos de actuación en medidas de acción directa para evitar desviaciones del foco principal: la defensa de los trabajadores.
Rechazan cualquier tipo de estigmatización del rol sindical mientras se permite, según su visión, que algunos empleadores incumplan las normas.
Finalmente, Arcangel y de Boer reafirmaron que no claudicarán en la defensa de la dignidad laboral, asegurando que su única guía es la señal que brindan los propios trabajadores en las mesas de discusión o en la calle.
