
La situación económica en Bahía Blanca muestra un escenario complejo para los trabajadores. Según los últimos datos difundidos por el Creebba, el poder adquisitivo de los salarios locales acumula un retroceso del 1,7% en lo que va del año, producto de una inflación que se mantiene por encima de las recomposiciones salariales.
El análisis de la consultora detalla que durante abril el Índice de Salarios (ISAL) tuvo un crecimiento del 3,4% respecto a marzo, mientras que el nivel general de precios de la economía se elevó un 2,6%. Este diferencial permitió una recuperación parcial del poder de compra del 0,8% durante el cuarto mes del año, impulsada principalmente por la actualización de diversos convenios colectivos.
Sin embargo, al observar el acumulado del primer cuatrimestre, la tendencia se mantiene negativa: los salarios bahienses registraron una variación del 9,2%, mientras que la inflación en el mismo período alcanzó el 11,1%.
El informe destaca que, si bien abril marcó un quiebre en la dinámica, el contexto es de contracción sostenida. Hasta marzo, la ciudad había atravesado ocho meses consecutivos de pérdida de poder adquisitivo en términos reales. Al comparar los indicadores actuales con el mismo período del año anterior, se advierte que la variación interanual del poder de compra se ubica en un -3,4%, reflejando un retroceso consolidado a lo largo del último semestre.
