
Marius Borg Høiby fue declarado culpable de violación y maltrato en un juicio que sacude a la monarquía europea.
La Justicia de Noruega condenó a cuatro años de prisión efectiva a Marius Borg Høiby, hijo de la princesa heredera Mette-Marit. El Tribunal de Distrito de Oslo lo halló culpable de dos casos de violación, maltrato severo contra una expareja y otros delitos menores, tras un extenso proceso judicial que conmocionó a la opinión pública escandinava.
El fallo se emitió luego de varias semanas de audiencias donde se analizaron pruebas documentales y testimonios de las víctimas. Si bien la fiscalía había solicitado una pena superior a los siete años de cárcel debido a la gravedad de los hechos, los jueces optaron por una condena menor, absolviendo al acusado de algunos cargos secundarios.
Impacto en la Casa Real y apelación
Marius Borg Høiby, de 29 años, nació antes de que su madre se casara con el príncipe heredero Haakon. Aunque creció en el seno del entorno real, no posee títulos nobiliarios ni funciones oficiales dentro de la monarquía. A pesar de esto, su situación procesal provocó una enorme repercusión política y un intenso debate sobre el impacto institucional en la corona.
La investigación penal se inició en 2024 y sumó decenas de denuncias por violencia física y psicológica a lo largo de los meses. Tras la lectura del veredicto, el equipo de defensa de Høiby anunció de manera oficial que apelará la decisión del tribunal de Oslo.
