
Al mes de junio de 2026, la ejecución presupuestaria de la Administración Pública Nacional (APN) muestra una caída real del gasto total del 34% en comparación con el mismo período de 2023. Aunque el ejercicio financiero aún se encuentra en desarrollo, los datos disponibles consolidan una tendencia de marcado sesgo contractivo en la orientación fiscal del año.
Dentro de este esquema de contracción generalizada, se identifican excepciones notorias. La Secretaría de Inteligencia del Estado, dependiente de Presidencia de la Nación, registró un incremento real del 17% en su ejecución. Asimismo, los Servicios de la Deuda Pública concentraron el 13% del gasto total ejecutado, reflejando el impacto de los compromisos financieros en la estructura estatal.
El análisis pormenorizado por sectores expone la magnitud de las reducciones:
Salud y Ciencia: Se registran caídas en la Superintendencia de Servicios de Salud (-64%), hospitales nacionales (-17% a -44%), el Instituto Malbrán (-32%) y la ANMAT (-42%). Los programas de Promoción de la Investigación e Innovación cayeron un 88% y el CONICET un 35%. Como contrapartida, el INCUCAI presentó un incremento real del 68%.
Seguridad Social y Alimentos: La ANSES redujo su ejecución un 15%, mientras que la Secretaría Nacional de Niñez, Adolescencia y Familia cayó un 75%. Programas como Economía Social retrocedieron un 100% y el Plan Nacional de Protección Social un 99%. Las partidas para Comedores Comunitarios y Merenderos se recortaron un 65% y la Prestación Alimentar un 37%.
Educación: Programas como Conectar Igualdad y el Fondo Nacional de Incentivo Docente (FONID) registraron una caída del 100%. Las becas estudiantiles disminuyeron un 83% y la partida de Infraestructura y Equipamiento sufrió un recorte casi absoluto del 96%. La Educación Superior presentó una baja del 31%.
Obra Pública y Transporte: La ejecución se mantiene en niveles extremadamente bajos, con caídas del 84% al 100% en proyectos de infraestructura, pavimentación, cuencas, túneles y puentes.
Seguridad y Defensa: Las fuerzas federales y armadas muestran un retroceso generalizado, liderado por la Policía Federal (-34%), Prefectura (-32%), Gendarmería (-30%), Fuerza Aérea (-27%), Armada (-19%) y Ejército (-16%).
Transferencias provinciales: Se observa un recorte total (-100%) en el Fondo de Fortalecimiento Fiscal de la Provincia de Buenos Aires y una reducción del 97% en la Asistencia Técnica a Municipios.
La magnitud de los recortes generalizados plantea un desafío crítico para la sostenibilidad de los programas esenciales de asistencia, salud y desarrollo productivo en un contexto económico adverso.
