
La cantidad de personas que lograron acceder a una jubilación durante la primera mitad de 2026 sufrió un derrumbe histórico. De acuerdo con las estadísticas oficiales de la ANSES, entre enero y junio se otorgaron 99.673 nuevas prestaciones, lo que representa una caída del 45% frente al mismo período de 2025 y marca el nivel más bajo de los últimos años.
El retroceso encuentra su explicación directa en el vencimiento de la última moratoria previsional, que dejó de estar vigente el 23 de marzo de 2025. Este régimen permitía que aquellas personas en edad de jubilarse, pero sin los 30 años de aportes exigidos por ley, pudieran regularizar sus períodos faltantes a través de un plan de pagos. Si bien existía la posibilidad legal de prorrogarlo, el Gobierno nacional resolvió no extender el beneficio.
La evolución de las altas previsionales
La caída es particularmente evidente al observar el volumen de nuevos jubilados en los primeros semestres de los últimos tres años:
| Período (1er Semestre) | Jubilaciones otorgadas |
| 2024 | 213.970 |
| 2025 | 181.549 |
| 2026 | 99.673 |
La dependencia de este sistema era notable: mientras que en 2024 alrededor de siete de cada diez nuevas jubilaciones se daban por moratoria, en 2025 la proporción fue del 43%. Hoy, el acceso quedó restringido mayormente a quienes cuentan con la totalidad de los aportes.
Alternativas vigentes y el problema estructural
El desplome en las nuevas jubilaciones vuelve a poner sobre la mesa la crisis de la informalidad laboral en Argentina, donde miles de trabajadores llegan a la edad de retiro sin poder certificar tres décadas de aportes debido al empleo no registrado o la inestabilidad.
Actualmente, quienes no cumplen los requisitos tienen dos alternativas principales, ambas con fuertes limitaciones:
Pensión Universal para el Adulto Mayor (PUAM): Exige tener 65 años (tanto para hombres como para mujeres), requiere aprobar una evaluación socioeconómica y paga solo el 80% de una jubilación mínima.
Compra de aportes previos a 2012: Un plan vigente para mujeres (50 a 59 años) y hombres (55 a 64 años). Sin embargo, su alto costo lo hace inaccesible para muchos: regularizar un solo año ronda el medio millón de pesos, y completar una década supera los 4,9 millones.
Si bien la abrupta baja en las altas previsionales representa una contención del gasto público para el Estado, expone un profundo desafío social, dejando a una porción cada vez mayor de adultos mayores sin cobertura plena al momento de su retiro.
