
Un escenario de contrastes en la región
Los registros inflacionarios del mes de julio mostraron marcadas diferencias entre las distintas economías de América Latina. Según los datos oficiales difundidos por cada país, Venezuela y la Argentina se posicionaron en lo más alto del ranking regional en materia de incremento del Índice de Precios al Consumidor (IPC).
En el caso de Venezuela, la inflación mensual alcanzó un 19,9% durante el séptimo mes del año, consolidándose en el primer lugar. Por su parte, la Argentina se ubicó en la segunda posición con una variación de precios del 2,1%, una cifra que, aunque distante del registro venezolano, permanece notablemente por encima de los guarismos reportados por los países vecinos.
Estabilidad predominante en la mayoría de los países
La situación de Venezuela y la Argentina contrasta de manera significativa con el panorama general de América Latina, donde la estabilidad de precios se mantiene como una constante. La mayoría de las naciones sudamericanas anotó variaciones mensuales reducidas, inferiores al medio punto porcentual.
En Brasil y Uruguay, el IPC registró una suba de apenas el 0,07% mensual en ambos casos. En Chile, la inflación se situó en el 0,1%, mientras que Colombia anotó un 0,17% y Perú reportó un 0,29%. Por su parte, Ecuador aún no presentó los datos correspondientes al período evaluado.
Deflación en Paraguay y Bolivia
La nota distintiva del período la aportaron Paraguay y Bolivia, los únicos dos países que experimentaron caídas en sus índices de precios durante julio.
Paraguay registró una deflación mensual del 0,1%. En tanto, Bolivia anotó una variación negativa del 2,79%, convirtiéndose en el registro más bajo del mes. De acuerdo con los informes de la región, este fenómeno en suelo boliviano se explicó principalmente por la normalización en el abastecimiento de productos y bienes tras los bloqueos de rutas y conflictos que habían afectado la logística nacional durante mayo y junio.
