ActualidadNacionales

Destrucción del salario mínimo: cayó 40,8% y se ubica en niveles de 2002

Tras la falta de acuerdo en el Consejo del Salario, el Gobierno fijó unilateralmente un nuevo esquema de aumentos para el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM), alineándose con la propuesta patronal. El haber pasará a ser de $383.793 en septiembre y escalará hasta los $436.982 en abril de 2027, profundizando una pérdida real del 40,8% desde el inicio de la gestión de Javier Milei.

El pasado 2 de septiembre, ante la falta de consenso entre los sectores gremiales y empresarios, el Gobierno nacional determinó los nuevos valores para el Salario Mínimo, Vital y Móvil (SMVM). Durante las negociaciones, las organizaciones sindicales habían propuesto llevar el haber a $993.000 en diciembre, tomando como referencia una Canasta Básica Total tasada en $1.564.716. Por el contrario, las cámaras patronales ofrecieron una suba del 1,8% en septiembre y un incremento mensual del 1,7% entre octubre de 2026 y abril de 2027, lo que hubiera fijado el mínimo en $431.395 hacia el final del período.

Finalmente, la Secretaría de Trabajo volvió a laudar a favor de la postura empresarial y estableció un esquema de incrementos progresivos que elevará el SMVM a $436.982 en abril de 2027. De este modo, el ingreso pasará de $383.793 en septiembre (+1,91%) a $391.200 en octubre (+1,93%), $398.790 en noviembre (+1,94%), $406.406 en diciembre (+1,91%), $414.209 en enero (+1,92%), $421.997 en febrero (+1,88%), $429.593 en marzo (+1,80%) y los $436.982 estipulados para abril (+1,72%). Esta decisión oficial mantiene los montos prácticamente calcados de la oferta patronal, distanciándose profundamente de las demandas de recuperación planteadas por los gremios.

Deterioro histórico y pérdida de poder adquisitivo

En términos reales, el informe revela que el SMVM perdió un 40,8% de su poder de compra durante la administración de Javier Milei, contemplando el periodo entre noviembre de 2023 y septiembre de 2026. Para retornar al nivel promedio registrado a lo largo de 2023, el salario mínimo debería incrementarse en $271.315, lo que representa una suba del 70,7% a valores actuales.

La licuación de este ingreso adquiere relevancia institucional debido a que su valor no posee un carácter meramente testimonial, sino que opera como índice de referencia para múltiples prestaciones y conceptos legales, tales como el cálculo de la cuota alimentaria en casos de trabajadores informales.

Ampliando la perspectiva temporal a quince años, la caída se vuelve todavía más profunda. Para alcanzar el poder adquisitivo que ostentaba en noviembre de 2023, el haber debería subir $265.049 (+74,3%). Si se toma como referencia noviembre de 2019, la brecha asciende a $389.185 (+101,4%), y si el parámetro se fija en noviembre de 2015, el incremento necesario trepa a $624.136, es decir, un 163,6%.

En una comparativa de carácter histórico, el nivel vigente se encuentra un 12,3% por debajo del promedio correspondiente a la década de 1990, posicionándose en términos reales en un escalón similar al de abril de 2002, uno de los momentos de mayor crisis económica de las últimas décadas. Asimismo, la distancia respecto al máximo histórico de septiembre de 2011 es abismal: para recuperar aquel pico, el SMVM debería alcanzar los $1.158.888 a valores de septiembre de 2026, evidenciando que el monto actual se encuentra un 66,9% por debajo. Incluso, la cifra actual se ubica apenas $73.702 por encima del piso histórico de la serie, registrado en abril de 2003 ($310.098), lo que representa una diferencia de tan solo el 23,8% sobre aquel mínimo absoluto.

El impacto de los servicios frente al salario

El informe también expone el marcado desacople entre los ingresos mínimos y la evolución de los precios de los servicios públicos y bienes regulados. Mientras que el SMVM aumentó apenas un 158% en el período analizado, las tarifas experimentaron incrementos drásticos: el subte trepó un 2.005%, el colectivo un 1.510%, el tren un 1.090%, la electricidad, el gas y otros combustibles aumentaron un 856%, y la nafta súper acumuló una suba del 631%. Este desfasaje impacta de manera directa sobre el costo de vida de los sectores de menores recursos.

La postura oficial en las negociaciones

Finalmente, el relevamiento advierte sobre una constante en la política oficial: desde el inicio de su gestión, la Secretaría de Trabajo ha laudado sistemáticamente en favor de los montos pretendidos por las organizaciones patronales, desestimando los planteos de recomposición salarial de los trabajadores. Este patrón se repitió de forma ininterrumpida en las instancias de junio de 2024, diciembre de 2024, abril de 2025, noviembre de 2025 y septiembre de 2026, consolidando una sostenida desnaturalización del Salario Mínimo, Vital y Móvil

Etiquetas
Cerrar
Cerrar