
Un exhaustivo informe elaborado por la Escuela de Gobierno de la Universidad Austral puso bajo la lupa el desempeño del comercio exterior argentino y las transformaciones que está experimentando la distribución geográfica de sus ventas al mundo. El estudio titulado «Fortalecer capacidades exportadoras subnacionales: análisis del desempeño del comercio exterior argentino y su dimensión territorial», desarrollado por Horacio Augusto Pereira para el Centro de Estrategias Internacionales de Gobiernos y Organizaciones (CIG), reveló que entre enero y agosto de 2026 las exportaciones argentinas alcanzaron un total de 67.248 millones de dólares, cifra que representa un incremento del 21,4% en comparación con el mismo período del año 2025.
Sin embargo, el informe pone en evidencia que este marcado dinamismo exportador no se replicó con idéntica intensidad en la relación con el principal socio comercial del país. Las exportaciones argentinas destinadas al mercado brasileño totalizaron 8.578 millones de dólares en los primeros ocho meses del año, anotando un modesto avance interanual del 4,7%. Esta tasa se ubica 16,7 puntos porcentuales por debajo del crecimiento global de los envíos argentinos al exterior.
Esta brecha de velocidad comercial se tradujo en una paulatina pérdida de participación relativa de Brasil dentro de la masa exportadora nacional. Mientras que entre enero y agosto de 2025 el vecino país concentraba aproximadamente el 14,9% del total exportado por Argentina, en el mismo lapso de 2026 dicha porción retrocedió al 12,8%. Los analistas de la Universidad Austral aclararon que este fenómeno no implica un recorte en los volúmenes absolutos vendidos a Brasil, sino que responde a la fuerte aceleración que registraron las ventas argentinas hacia otros destinos internacionales, reconfigurando la geografía del comercio exterior.
Fuerte tracción de Estados Unidos, los mercados asiáticos y el motor energético
El contraste con la evolución del mercado brasileño resulta marcado al observar la performance de otros destinos estratégicos. Durante el período analizado, las colocaciones argentinas en Estados Unidos sumaron 6.691 millones de dólares, registrando una expansión del 34,5% interanual, una tasa que supera en más de siete veces la obtenida en el comercio con Brasil.
En tanto, las ventas destinadas a China treparon a 6.155 millones de dólares con una suba del 17,8%, al tiempo que los despachos hacia la India totalizaron 4.276 millones de dólares, marcando un alza del 25,5%. La mayor aceleración se concentró en los países agrupados en la Asociación de Naciones del Sudeste Asiático (ASEAN), bloque hacia el cual las exportaciones argentinas se dispararon un 57,7% en comparación con los primeros ocho meses de 2025.
Pese a la reducción de su cuota relativa, Brasil continúa siendo el principal comprador individual de la Argentina y un pilar insustituible para el entramado fabril. De los 8.578 millones de dólares colocados en ese destino, alrededor de 5.583 millones de dólares —es decir, cerca del 65% del total— correspondieron a Manufacturas de Origen Industrial (MOI). Esta composición diferencia a Brasil de mercados como India o China, predominantemente demandantes de productos agropecuarios y materias primas primarias.
El informe explica que esta reconfiguración de destinos se encuentra fuertemente impulsada por la mutación de la oferta exportadora nacional, donde el sector energético adquirió un protagonismo determinante. Entre enero y agosto de 2026, los envíos al exterior de combustibles y energía treparon un 48,9% interanual, alcanzando los 10.667 millones de dólares, empujados fundamentalmente por el petróleo crudo, que creció un 54,7% (+2.341 millones de dólares). Por su parte, las Manufacturas de Origen Industrial crecieron un 23,9% a nivel general, los Productos Primarios un 15,3% y las Manufacturas de Origen Agropecuario un 13,9%.
Esta expansión energética tuvo además un correlato territorial de magnitud: la provincia de Neuquén multiplicó por más de 56 veces el valor de sus exportaciones entre los primeros ocho meses de 2015 y el mismo lapso de 2026, pasando de 107 millones a 6.031 millones de dólares. Como consecuencia, la región patagónica elevó su peso en la masa exportadora nacional del 8,2% al 18,1%.
Superávit comercial y señales de alerta en la inversión
El balance global de la balanza comercial presentó un saldo fuertemente positivo para la Argentina. Durante el período enero-agosto de 2026, las importaciones sumaron 48.999 millones de dólares, registrando un descenso interanual del 2,6%. Como resultado de esta combinación, el superávit comercial alcanzó la cifra de 18.249 millones de dólares, lo que representa un salto del 257,3% en comparación con el superávit registrado en los primeros ocho meses de 2025.
No obstante, la investigación de la Universidad Austral advierte sobre algunos indicadores de cautela en la estructura de las compras externas. El informe detectó que las importaciones de piezas y accesorios para bienes de capital cayeron un 19,2% interanual en valor, mientras que las de bienes de capital se redujeron un 5,9%. Este comportamiento en los bienes de inversión plantea interrogantes sobre el ritmo de equipamiento y la sostenibilidad de la capacidad productiva a mediano plazo.
El estudio concluye que el desafío estratégico de la Argentina trasciende el mero incremento de las divisas de exportación, requiriendo la consolidación de capacidades productivas e institucionales que permitan sostener la expansión y extender sus impactos positivos en las distintas economías regionales del país.
