ActualidadNacionales

El maíz lleva vendido el 65% de la producción y la soja el 50% en un contexto internacional bajista

La retracción de las cotizaciones globales desacelera las ventas de los productores argentinos, aunque el maíz sostiene un ritmo de comercialización superior al promedio histórico según el análisis del Centro de Agronegocios de la Universidad Austral.

El mercado internacional de granos atraviesa una marcada y sostenida tendencia bajista en sus cotizaciones, condicionado principalmente por la presión de la cosecha en Estados Unidos, las elevadas proyecciones de la oferta global y una constante toma de ganancias por parte de los fondos especulativos de inversión. En el plano local, la caída de los valores internacionales provocó una desaceleración en el ritmo de ventas por parte de los productores argentinos, aunque el maíz logra conservar una dinámica de comercialización adelantada respecto de los registros históricos del sector.

«La baja de precios internacionales está llevando a los productores a esperar mejores oportunidades de venta, pero la situación comercial es diferente para cada cultivo», explicó Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral.

Maíz: la siembra avanza y la comercialización supera el promedio histórico

En el ámbito agrícola nacional, la siembra de maíz temprano alcanzó el 39,8% de las 8,4 millones de hectáreas proyectadas para la presente campaña. El progreso semanal se ubicó en 5 puntos porcentuales, registrando un adelanto de 6 puntos frente a las labores concretadas en el ciclo anterior. En las zonas núcleo del país, las tareas de implantación se encuentran próximas a finalizar, aunque las bajas temperaturas de las últimas semanas provocaron emergencias desparejas y cuadros de amarillamiento en las hojas de los cultivos que ya han emergido.

Por otra parte, las precipitaciones previstas para la región pampeana y el Litoral podrían contribuir a recargar los perfiles de humedad en los suelos, aunque también existe la posibilidad de que generen demoras temporarias en el avance de las maquinarias en el campo.

En la dimensión comercial, las ventas con precio de la campaña 2025/26 sumaron 438.000 toneladas durante la semana finalizada el 14 de octubre. Si bien el guarismo se ubicó por debajo de los volúmenes superiores al millón de toneladas alcanzados en semanas previas, la operatoria se mantiene alineada con el promedio histórico para la época.

En el cómputo acumulado, los negocios pactados con precio firme representan el 65% de la producción estimada, mientras que la originación total llega al 75%. Ambos indicadores se posicionan 9 y 8 puntos porcentuales, respectivamente, por encima de los promedios históricos.

«El maíz argentino mantiene una posición comercial relativamente sólida. Aun con la desaceleración reciente de las ventas, el avance de los negocios está por delante de los registros habituales para esta etapa de la campaña», puntualizó Romano.

El escenario internacional expone señales que demandan un seguimiento detallado. Pese a que los mayores stocks previstos en Estados Unidos y la presión del ingreso de la cosecha impulsaron las bajas, las cotizaciones se ubican en niveles similares a los del ciclo anterior, con la particularidad de que las existencias estadounidenses continúan por debajo de los niveles del año pasado. Paralelamente, se observa una demanda externa firme: Europa incrementó sus compras habituales de maíz en un 40%, mientras que Taiwán concretó la adquisición de 65.000 toneladas de origen brasileño.

En materia de comercio exterior, las exportaciones argentinas de maíz acumulan un crecimiento interanual del 41% hasta el mes de octubre. En contraste, Brasil registra un retroceso del 24% en sus embarques, marco determinado por la mayor cosecha argentina y la necesidad de abastecimiento del mercado interno brasileño.

Soja y trigo: ventas más lentas y presión sobre los precios

En el complejo sojero, la comercialización en la plaza argentina muestra un panorama considerablemente menos dinámico. Al 14 de octubre, las ventas con precio de la campaña 2025/26 alcanzaron apenas 211.000 toneladas semanales, un número reducido frente al promedio histórico superior a las 350.000 toneladas para esta altura del año.

En el acumulado de la oleaginosa, las operaciones concretadas con precio representan el 50% de la producción, tres puntos porcentuales por debajo de la media histórica. A su vez, la originación se sitúa en el 62%, registrando un retraso idéntico. La retracción de los precios internacionales erosionó el incentivo de la oferta para cerrar contratos.

En el plano externo, los embarques semanales estadounidenses superaron los 2,8 millones de toneladas, traccionados por las compras originadas desde China. No obstante, la caída del 2,6% interanual en el stock porcino chino presagia menores requerimientos de molienda a futuro. En Brasil, el regreso de las lluvias aceleró los trabajos de siembra, registrándose en el estado de Mato Grosso un avance del 76% del área previsiones, el ritmo más veloz de los últimos cinco años.

«Las compras chinas pueden ayudar a poner un piso a los precios de la soja, pero hay que seguir de cerca la evolución de la demanda y el avance de la siembra brasileña. Las lluvias reducen el riesgo de problemas de implantación en una campaña condicionada por el fenómeno de El Niño», analizó el especialista de la Universidad Austral.

En relación con el trigo, la inminencia del ingreso de la nueva cosecha argentina coincide con una mayor oferta global y las expectativas en torno a la reanudación de las conversaciones diplomáticas entre Rusia y Ucrania. La eventual normalización de los embarques desde la cuenca del mar Negro ejerció presión a la baja en los precios, a pesar de que persisten dudas logísticas.

En el plano local, las estimaciones privadas sitúan la producción de trigo de la nueva campaña en un rango de entre 22 y 23,8 millones de toneladas. La proporción de cultivos evaluados en condición buena o excelente descendió al 61,7%, distante del 88% anotado en la campaña previa, como consecuencia de las heladas que afectaron a los lotes sembrados tempranamente. No obstante, por el momento no se anticipan recortes en la proyección de volumen nacional.

A escasos 15 días del inicio formal de la trilla, permanecen entre 4 y 5 millones de toneladas de trigo de la campaña anterior sin comercializar, una cifra holgadamente superior al remanente casi nulo del ciclo previo. Como resultado, el espacio comercial disponible para volcar la nueva producción representa el 21% de la cosecha estimada, quedando por debajo del promedio histórico del 28%.

En este contexto, la mayor demanda de importación desde Brasil —principal destino comercial para el cereal argentino— podría morigerar la presión de la cosecha. Sin embargo, el volumen remanente y la velocidad de los negocios se perfilan como variables determinantes en la formación de los precios de las próximas semanas.

En el mercado internacional, las ventas al exterior de trigo ruso previstas para octubre bordean los 3 millones de toneladas, en contraste con los 5,7 millones anotados en el mismo mes del año pasado. Las restricciones operativas en el mar Negro y el desvío de cargas hacia el mar Báltico condicionan la capacidad exportadora de Rusia, situación aprovechada por compradores clave como Egipto y Jordania para asegurar su abastecimiento en momentos de bajas cotizaciones.

De este modo, el comportamiento de las pizarras internacionales, el ritmo de recolección en los campos argentinos y la capacidad de la demanda externa para absorber los saldos exportables definirán el rumbo comercial de los tres principales cultivos de la Argentina.

Etiquetas
Cerrar
Cerrar