
Con un equipo alternativo, el «Millonario» se impuso por 2 a 1 en la cuarta fecha del Grupo H de la Copa Sudamericana. Maximiliano Meza y Maximiliano Salas marcaron para el equipo de Eduardo Coudet en un final cargado de drama que incluyó la expulsión de su arquero.
River dio un paso fundamental en su objetivo de avanzar en el plano internacional al derrotar 2 a 1 a Carabobo en el Estadio Misael Delgado de Venezuela. En un encuentro condicionado por las decisiones del VAR, la falta de eficacia inicial y un desenlace inesperado con el lateral Matías Viña ocupando el arco, el conjunto de Eduardo Coudet logró traerse tres puntos de oro que lo dejan a las puertas de la próxima ronda.
Un dominio con contratiempos
Desde el inicio, el equipo argentino impuso condiciones con una formación alternativa, producto de la decisión de Coudet de preservar a los habituales titulares para el compromiso del próximo domingo. El dominio territorial fue absoluto, transformando al arquero local, Lucas Bruera, en la figura del encuentro. A los 24 minutos, River tuvo la oportunidad de abrir el marcador mediante un penal sancionado a instancias del VAR, pero Bruera le contuvo el remate a Juan Fernando Quintero.
Antes del descanso, una nueva intervención tecnológica resultó en la expulsión de un futbolista de Carabobo por una violenta plancha, dejando al equipo venezolano con diez hombres para afrontar todo el complemento.
La efectividad y el drama del final
La apertura del marcador llegó a los 59 minutos a través de un cabezazo de Maximiliano Meza, tras un preciso córner ejecutado por Quintero. Parecía que River controlaría el trámite sin sobresaltos, pero a los 73 minutos una falta de Juan Cruz Meza dentro del área permitió que Matías Núñez igualara el encuentro desde el punto penal.
El cierre del partido fue para el infarto. Santiago Beltrán, el arquero «millonario», recibió la tarjeta roja por una infracción fuera del área considerada de último hombre. Sin más cambios de porteros disponibles, Matías Viña debió ponerse los guantes para custodiar el arco en los minutos de adición. Cuando el empate parecía sellado, Maximiliano Salas apareció en la última jugada para definir el 2 a 1 y desatar el festejo argentino en tierras venezolanas.
Con este resultado, River consolida su posición en el Grupo H y queda a un paso de asegurar matemáticamente su pasaje a la fase de eliminación directa de la Copa Sudamericana
