
El proyecto de Presupuesto Nacional 2026 propone derogar la ampliación del Régimen de Zona Fría (Ley 27.637), lo que impactaría directamente a más de 3 millones de hogares, incluyendo a Bahía Blanca. El intendente Federico Susbielles encabezó un fuerte reclamo público, calificando la exclusión como «injustificable» y un golpe al bolsillo de las familias bahienses que verían duplicado el costo del gas.
El Hachazo Presupuestario que Duplicaría el Costo de la Calefacción
La discusión sobre los subsidios a los servicios públicos vuelve a encenderse con la presentación del Presupuesto Nacional 2026 en el Congreso. La propuesta del Ejecutivo contiene una modificación radical al esquema de asistencia al consumo de gas natural, incluyendo la eliminación de la ampliación del Régimen de Zona Fría, un beneficio implementado en 2021 a través de la Ley 27.637 que permitió a millones de hogares acceder a descuentos sustanciales en sus facturas de gas natural.
Esta medida, enmarcada en la política de reducción del gasto público y la eliminación de subsidios, pone en riesgo el alivio tarifario que actualmente protege a más de 3 millones de usuarios a nivel nacional, con un impacto particularmente severo en ciudades con inviernos rigurosos como Bahía Blanca. La posible derogación del régimen implicaría para los bahienses la pérdida de un descuento que oscila entre el 30% y el 50% (en el caso de los beneficiarios de la tarifa social), traduciéndose en una duplicación inmediata de los costos de la factura de gas.
El Reclamo del Intendente: Una Cuestión de Justicia Histórica y Social
Ante la inminencia de esta exclusión, el intendente de Bahía Blanca, Federico Susbielles, utilizó sus redes sociales y diversas plataformas para convocar a la defensa de la ley, llevando el reclamo al plano político y territorial. El jefe comunal fue enfático al calificar la medida como «injustificable» y un intento de «golpear nuevamente a nuestras familias», subrayando que el efecto más inmediato será la suba exponencial en el costo de la calefacción en un momento de gran ajuste económico.
El argumento central de Susbielles reposa en la identidad geográfica y climática de la ciudad. «Por circunstancias geológicas, geográficas, climatológicas, y también por historia y lazos, Bahía Blanca es parte de la Patagonia«, sostuvo, apelando a la condición de «zona fría» que, si bien no se corresponde con la clasificación político-administrativa histórica, es innegable a nivel ambiental.
El intendente señaló que la inclusión de la ciudad en la Ley de Zona Fría no fue una concesión, sino «un derecho que los bahienses debimos tener antes» y que se logró tras años de lucha. Para el gobierno local, la continuidad del régimen debe ser defendida como un derecho adquirido que compensa las bajas temperaturas y la necesidad intrínseca de mayor consumo energético para mantener condiciones habitacionales dignas.
El Impacto Social de un «Derecho» en Riesgo
La Ley de Zona Fría fue sancionada precisamente para mitigar el impacto de los altos consumos invernales en los hogares de menores recursos y en zonas de clima adverso. Su implementación tuvo un profundo impacto social, permitiendo que muchas familias con presupuestos ajustados pudieran afrontar el gasto sin caer en la pobreza energética.
Según la visión de Susbielles, la ley permitió que las familias que «anteriormente debían elegir en muchas ocasiones entre calefaccionarse o comer» pudieran tener un respiro. Al perder el beneficio, miles de hogares volverían a quedar expuestos a esa disyuntiva, lo que podría generar un aumento en los cuadros de salud vinculados a la exposición al frío, especialmente en adultos mayores y niños. La defensa del régimen, por lo tanto, trasciende el debate económico y se posiciona como una cuestión de salud pública y de justicia social.
Batalla en el Congreso: El Llamado a los Legisladores Nacionales
La propuesta de eliminación de la Zona Fría, que busca equilibrar las cuentas públicas a costa de los usuarios, ha encontrado en el reclamo de Bahía Blanca un foco de resistencia. El llamado del intendente es un planteo directo a la clase política a nivel nacional: «No a la exclusión de Bahía Blanca de la Ley de Zona Fría. Pongámosle un freno al gobierno en el Congreso Nacional.»
Este pedido anticipa una ardua negociación legislativa en las próximas semanas. Diputados y senadores de las provincias afectadas por la potencial derogación de la Ley 27.637, que abarca desde la Patagonia hasta regiones del centro del país con inviernos crudos, buscarán movilizar votos para mantener el esquema de subsidios.
Para Bahía Blanca, la batalla es doble: por un lado, mantener el descuento en el gas; por el otro, consolidar la identidad patagónica que le permitiría acceder a otros beneficios federales. El futuro del costo de la calefacción en la ciudad depende ahora de la capacidad de resistencia que logren articular los bloques opositores en la Cámara Baja y el Senado, en una pulseada que definirá cuánto deberán pagar los hogares por el consumo esencial durante los próximos inviernos.
