
Autoridades de la Oficina Municipal de Información al Consumidor y de la C.C.I.S. mantuvieron una reunión clave para abordar la seguridad jurídica en las transacciones. El eje central estuvo puesto en la prevención de delitos informáticos que afectan tanto a clientes como a locales bahienses.
En un contexto donde la digitalización del comercio plantea nuevos desafíos de seguridad, la Oficina Municipal de Información al Consumidor (O.M.I.C.) y la Corporación del Comercio, Industria y Servicios (C.C.I.S.) de Bahía Blanca concretaron un encuentro institucional de relevancia. El objetivo principal fue unificar criterios y diseñar estrategias conjuntas que permitan equilibrar la relación entre consumidores y comerciantes, brindando transparencia y previsibilidad al sector.
Foco en la prevención de estafas virtuales
Uno de los temas más urgentes tratados durante la reunión fue el crecimiento de las estafas virtuales. Esta problemática, que ha escalado en los últimos meses, impacta de manera directa en toda la cadena comercial: desde los proveedores de servicios y los dueños de locales hasta el consumidor final.
Ambas instituciones coincidieron en que el combate a este tipo de delitos requiere un trabajo articulado. En este sentido, se acordó avanzar en:
Capacitaciones específicas: Destinadas a comerciantes para que puedan detectar maniobras fraudulentas de forma temprana.
Campañas de concientización: Difusión de recomendaciones prácticas para los consumidores al momento de realizar compras digitales.
Canales de información: Fortalecimiento de las vías de comunicación para resolver reclamos frecuentes de manera ágil.
Fortalecimiento del vínculo público-privado
Desde la O.M.I.C. resaltaron que estas mesas de diálogo son fundamentales para generar herramientas concretas que promuevan relaciones de consumo responsables. Al sentar en una misma mesa al sector público y a la representación del comercio local, se busca construir reglas claras que otorguen seguridad jurídica a ambas partes.
La C.C.I.S., por su parte, trasladó las principales inquietudes del sector comercial frente a los reclamos más habituales, buscando puntos de equilibrio que permitan una convivencia armoniosa y soluciones directas para la comunidad bahiense. Este compromiso institucional reafirma la voluntad de sostener el diálogo permanente como método para resolver los conflictos derivados del consumo y mejorar la calidad de las transacciones en la ciudad.
