
Tras una serie de publicaciones intimidatorias en Instagram, la policía identificó a una menor como presunta autora de los mensajes. En el operativo se incautaron réplicas de aire comprimido, municiones calibre 9 milímetros y dispositivos tecnológicos que serán peritados.
La preocupación que rodea a las instituciones educativas de la región por amenazas de tiroteos comenzó a encontrar respuestas judiciales. En las últimas horas, un operativo certero en la localidad de Pedro Luro permitió avanzar en el esclarecimiento de uno de los focos de conflicto que mantenía en vilo a las autoridades de Villarino y Bahía Blanca.
La investigación se precipitó luego de que un vecino denunciara una publicación en redes sociales donde se exhibía el rostro parcial de una persona junto a un arma. El mensaje, que mencionaba «tiroteos falsos» y la posibilidad de ejecutar uno real, activó de inmediato las alarmas ante la sensibilidad social vigente por el fenómeno de violencia escolar.
El operativo y los hallazgos
Con el aval del Juzgado de Garantías del Joven N° 2 de Bahía Blanca, el personal policial irrumpió en una vivienda de Pedro Luro. El resultado del allanamiento fue contundente: se secuestraron réplicas de armas de fuego de aire comprimido, una gran cantidad de balines, credenciales de armamento vencidas y, de forma más alarmante, cartuchos intactos de calibre 9 milímetros.
Además, los efectivos incautaron el teléfono celular desde donde se habrían realizado las publicaciones. Este dispositivo será clave para las pericias tecnológicas que buscan determinar si la menor actuó de forma aislada o si existe una red de coordinación detrás de estas conductas.
Protocolos y abordaje integral
Este procedimiento se enmarca en un esquema de prevención que se intensificó tras una amenaza registrada el pasado jueves 16 de abril en un colegio de Bahía Blanca. Según fuentes oficiales, el trabajo articulado entre la Secretaría de Protección Ciudadana y la Policía Comunal ya permitió identificar a los autores de al menos tres episodios similares en el distrito de Villarino.
Desde el ámbito oficial se informó que, más allá de la causa penal, se iniciará un abordaje multidisciplinario. Equipos educativos y especialistas en psicología trabajarán con las familias de los menores involucrados para concientizar sobre el impacto real de lo que muchos jóvenes interpretan erróneamente como «bromas» digitales. Las autoridades recordaron que estas expresiones, independientemente de su intención original, constituyen delitos que movilizan recursos de seguridad y generan un estado de psicosis pública inaceptable
