
Australia avanzó con una política inédita al bloquear casi cinco millones de cuentas de redes sociales pertenecientes a menores de 16 años. La decisión se tomó luego de la entrada en vigencia de una ley que obliga a las plataformas digitales a impedir el uso de sus servicios por parte de adolescentes.
La normativa apunta a reducir los riesgos asociados al uso intensivo de redes sociales en edades tempranas.
Qué establece la nueva ley
La legislación obliga a las empresas tecnológicas a implementar mecanismos efectivos de verificación de edad y a eliminar las cuentas que pertenezcan a menores de 16 años. Las plataformas que no cumplan con esta exigencia pueden enfrentar sanciones económicas millonarias.
El control alcanza a las redes más populares y de mayor uso entre jóvenes.
El impacto inmediato en las plataformas
Según datos oficiales, millones de cuentas fueron suspendidas o eliminadas en pocas semanas. Las empresas informaron que reforzaron los sistemas de control y comenzaron a revisar perfiles activos para cumplir con la normativa.
Las autoridades consideran que el volumen de bloqueos demuestra el alcance real del uso de redes entre menores.
Debate y reacciones
La medida generó un fuerte debate en Australia y en otros países. Mientras el gobierno sostiene que se trata de una política necesaria para proteger la salud mental y el bienestar de los adolescentes, sectores críticos advierten sobre posibles dificultades para su aplicación y el riesgo de que los jóvenes busquen alternativas fuera de los canales regulados.
Aun así, la experiencia australiana ya es observada por otros gobiernos como un posible modelo a replicar.
