
Entre el 18 y el 25 de mayo, el Municipio llevó adelante intensos operativos de tránsito y fiscalización que resultaron en la retención de un centenar de rodados y múltiples clausuras en locales de diversos rubros de la ciudad.
El despliegue operativo en Bahía Blanca durante la última semana arrojó cifras contundentes tanto en el control vial como en la fiscalización de establecimientos comerciales. La Dirección de Control y Ordenamiento Urbano y la Dirección General de Fiscalización centraron sus esfuerzos en garantizar la seguridad pública y el cumplimiento de las normativas vigentes, dejando un saldo de cientos de intervenciones.
Seguridad vial bajo la lupa
En materia de tránsito, el foco estuvo puesto en la detección de conductores imprudentes. Según los datos oficiales, durante el período comprendido entre el 18 y el 25 de mayo, se retiraron de circulación 23 vehículos cuyos conductores dieron positivo en los tests de alcoholemia (18 casos) y consumo de estupefacientes (5 casos).
El operativo de control fue masivo: se realizaron 1478 fiscalizaciones de documentación, las cuales derivaron en 734 actas de infracción. Como consecuencia directa de estas acciones, 100 vehículos fueron retenidos. La flota incautada se compone de:
54 automóviles.
40 motocicletas.
5 camionetas.
1 camión.
Fiscalización comercial y bromatología
Por otro lado, la Dirección General de Fiscalización ejecutó 108 inspecciones en distintos comercios locales entre el 19 y el 25 de mayo. Estas tareas, motivadas por denuncias de vecinos y rondas de control rutinario, finalizaron con 98 actas de inspección y 34 actas de constatación por diversas irregularidades.
La mayor parte de las infracciones se concentraron en el área de Bromatología, que acumuló 26 actas de constatación. En este rubro, las actuaciones incluyeron el secuestro de mercadería, faltas graves a las normas de higiene, clausuras preventivas y controles en el transporte de alimentos.
Asimismo, se labraron 8 actas vinculadas a problemas de habilitación, que abarcaron desde la falta de permisos correspondientes hasta clausuras definitivas. Con estas acciones, las autoridades municipales buscan asegurar que los establecimientos cumplan con los estándares sanitarios y administrativos mínimos para proteger a los consumidores bahienses.
