
Autoridades municipales, militares y representantes de la comunidad se dieron cita en el Monumento al Libertador del Parque de Mayo. Durante el acto, se destacó la figura del «Padre de la Patria» como un faro ético y una fuente de inspiración necesaria para la construcción de la sociedad actual.
Esta mañana, bajo un cielo que enmarcó la solemnidad de la fecha, la ciudad de Bahía Blanca rindió tributo al General Don José de San Martín al cumplirse 248 años de su natalicio. El acto oficial tuvo lugar en el monumento erigido en su honor dentro del Parque de Mayo, sitio que congregó a referentes del ámbito político, fuerzas de seguridad y organizaciones civiles para recordar el legado del máximo prócer de la argentinidad.
Un espejo donde mirarse
La ceremonia contó con la presencia del jefe de Gabinete del Municipio, Luis Calderaro; la presidenta del Honorable Concejo Deliberante, Gisela Caputo; y el Jefe de Estado Mayor, Coronel Néstor Edgardo Medina. En representación del Ejecutivo local, Calderaro ofreció un discurso cargado de contenido cívico, definiendo a San Martín como «la memoria viva de nuestras vísceras patrióticas».
«Es el espejo en donde nos debemos mirar y la utopía de la esperanza de los tiempos por venir, tanto en la patria grande como en nuestra patria chica, la ciudad», subrayó el funcionario. Además, destacó que la grandeza del Libertador se construyó bajo los pilares de la humildad, el sacrificio y la justicia, instando a que sus hechos sirvan de guía para la gestión pública y la vida ciudadana.
Concurrencia y honores
El evento sumó el acompañamiento de ediles de diversos bloques legislativos, integrantes de la Asociación Cultural Sanmartiniana, representantes de las Fuerzas Armadas y de Seguridad, y Veteranos de Guerra de Malvinas. Asimismo, asistieron autoridades consulares, eclesiásticas y miembros de las colectividades extranjeras, reflejando el carácter universal del héroe de Yapeyú.
San Martín, nacido el 25 de febrero de 1778, es recordado no solo por su genio militar —creador del Regimiento de Granaderos a Caballo y artífice del plan de emancipación sudamericana— sino por su vasta cultura y su inquebrantable integridad moral. Su figura sigue siendo el eje central de la identidad nacional, siendo reconocido como el libertador de Argentina, Chile y Perú.
