
El Tribunal Oral Criminal N.º 2 dictó la pena máxima para el acusado al considerar probado el homicidio agravado por el vínculo y la violencia de género. El fallo destaca el hostigamiento, el acoso constante y la violencia psicológica que sufrió la víctima antes de ser apuñalada en su domicilio.
La justicia bahiense dictó una sentencia ejemplar en el marco de la lucha contra la violencia de género en la región. El Tribunal Oral Criminal N.º 2 condenó este miércoles a Leandro Sebastián Torres a la pena de prisión perpetua por el asesinato de su pareja, Clara Elizabeth Romero Candia, ocurrido a fines de 2023 en la localidad de Pigüé. Los jueces no solo consideraron la materialidad del crimen, sino que profundizaron en el contexto de sometimiento que padecía la mujer antes del desenlace fatal.
Un régimen de control y acoso permanente
Durante el debate oral, la declaración de los testigos resultó fundamental para reconstruir el calvario que vivía Romero Candia. Aunque no se registraron denuncias previas por golpes físicos, el Tribunal entendió que la violencia de género se manifestaba a través de un control asfixiante. Torres perseguía a la víctima en su vida cotidiana, le exigía videollamadas constantes para comprobar con quién se encontraba y buscaba descartar sistemáticamente la presencia de otros hombres en su entorno.
Incluso en situaciones de vulnerabilidad extrema, como una internación hospitalaria tras una cirugía, Torres intentaba ejercer posesión sobre la víctima, prohibiendo que enfermeros varones la asistieran. Para los jueces, este cuadro de hostigamiento telefónico, persecución laboral y retención de pertenencias personales constituyó una violencia psicológica y económica que mantenía a la mujer en un estado de indefensión.
El crimen del 14 de noviembre
La investigación, encabezada por el fiscal Jorge Viego de la UFIJ N° 5, determinó que el femicidio se consumó el 14 de noviembre de 2023 en la vivienda de la calle Alem 379, en Pigüé. En aquel lugar, de manera intencional y mediante la utilización de un cuchillo, Torres atacó a Romero Candia provocándole una herida punzocortante en el tórax. La lesión derivó en un shock hipovolémico grave e irreversible que terminó con la vida de la mujer casi en el acto.
El fallo subraya que la víctima planeaba viajar a Paraguay, su país de origen, con el único fin de escapar del asedio de Torres, un plan que no llegó a concretar debido al ataque homicida. Con esta sentencia, el Tribunal ratifica que la ausencia de maltrato físico previo no desacredita la existencia de violencia de género si hay pruebas contundentes de maltrato psicológico y hostigamiento.

