
La comunidad de Bahía Blanca se reunió este viernes en la Plaza Rivadavia para conmemorar el 32° aniversario del atentado contra la Asociación Mutual Israelita Argentina (AMIA), perpetrado el 18 de julio de 1994 en la ciudad de Buenos Aires, que dejó un saldo de 85 víctimas fatales y más de 300 heridos.
Durante el acto oficial participaron autoridades municipales, representantes de la Delegación de Asociaciones Israelitas Argentinas (DAIA), instituciones intermedias y vecinos, quienes renovaron el reclamo de verdad y justicia por uno de los hechos más trágicos de la historia argentina.
El intendente Federico Susbielles aseguró que «la impunidad es una herida abierta y dolorosa, y sin dudas una vergüenza vigente para el Estado. Solo la verdad y una sentencia justa nos permitirán sanar y seguir adelante».
Además, expresó que «esta es una de las fechas más dolorosas y tristes de la historia de nuestro país. Es imposible no pensar en cada una de esas historias de vida que se truncaron y en cada familia que se quedó esperando el regreso de sus seres queridos».
En el cierre de su mensaje, el jefe comunal destacó la amplia participación de la comunidad en la ceremonia.
«Muestra a una sociedad que no se resigna y que sigue exigiendo justicia. La única manera de reparar este daño es con verdad y justicia. Mantener viva la memoria y combatir el odio es una responsabilidad colectiva para que hechos como este nunca vuelvan a repetirse. Preservar a nuestra ciudad y también a nuestro país como tierras de paz y convivencia fraterna debe ser compromiso y tarea de todos», afirmó.
Por su parte, el presidente de la DAIA Bahía Blanca, Gabriel Anmuth, recordó que el atentado contra la AMIA fue el segundo ataque terrorista sufrido por la Argentina, luego del atentado a la Embajada de Israel ocurrido en 1992.
«Hace 32 años que 85 personas fueron asesinadas. Ese fue el segundo atentado en nuestro país; el 17 de marzo de 1992 ya había explotado la primera bomba en la Embajada de Israel, donde más de un centenar de personas perdieron la vida», recordó.
Anmuth sostuvo que conocer la verdad constituye el único camino para terminar con la impunidad y aliviar el dolor de las víctimas y sus familiares.
Finalmente, invitó a reflexionar sobre el valor de la memoria.
«La memoria la podemos mirar desde una clave literal o desde una clave ejemplar. La clave literal es el hecho, el dolor y las víctimas. La clave ejemplar es qué podemos aprender de ese pasado para construir un presente y un futuro mejor», concluyó.
Cada 18 de julio, distintas ciudades del país realizan actos conmemorativos para recordar a las víctimas del atentado a la AMIA y renovar el reclamo de justicia, una causa que continúa sin condenas firmes por el ataque terrorista.
