
Con el objetivo de aliviar el tránsito y minimizar las complicaciones diarias para los ciudadanos, el espacio de Felipe Ferrandez presentará un proyecto en el Concejo Deliberante para que las tareas de infraestructura de gran escala se ejecuten exclusivamente en horario nocturno.
El Concejo Deliberante de Bahía Blanca se prepara para debatir una iniciativa que busca transformar la metodología de trabajo en las obras públicas de la ciudad. El bloque de La Libertad Avanza, encabezado por el equipo técnico de Felipe Ferrandez, presentará un proyecto de ordenanza para que las intervenciones viales y de infraestructura urbana de gran envergadura se realicen en una franja horaria nocturna, comprendida entre las 22:00 y las 06:00 horas.
La propuesta surge como respuesta a la creciente demanda de los vecinos y comerciantes, quienes manifiestan su descontento ante los cortes de calles que dificultan la circulación en horarios pico. Según explicó Iván Lara, integrante del espacio político, el objetivo es mitigar el caos vehicular que afecta a los trabajadores, al transporte público y a la actividad cotidiana, tomando como referencia modelos ya implementados en la Ciudad Autónoma de Buenos Aires y otros centros urbanos a nivel mundial.
Regulaciones y convivencia urbana
El proyecto no solo se centra en el cambio de horario, sino que propone un marco regulatorio estricto para asegurar que la actividad nocturna no perjudique el descanso de los residentes. La normativa contempla límites sonoros de hasta 65 decibeles, la obligatoriedad de instalar barreras acústicas, la prohibición de utilizar alarmas sonoras convencionales en la maquinaria pesada y la exigencia de informar a la población sobre los cortes con al menos 72 horas de anticipación.
Asimismo, la iniciativa contempla excepciones para las calles residenciales de bajo flujo vehicular, donde las obras mantendrían su modalidad habitual. Por otro lado, para garantizar el cumplimiento de estas nuevas pautas, el proyecto establece un régimen de sanciones económicas destinado a las empresas contratistas que infrinjan los protocolos de trabajo nocturno.
Desde el espacio político subrayaron que la intención no es oponerse a las mejoras en la infraestructura, sino modernizar la gestión urbana para que el progreso no represente un obstáculo en la vida diaria de los bahienses. «No estamos en contra de las obras, sino de complicarle la vida al vecino», concluyó Lara.
