
La Policía Local detuvo esta tarde a un hombre de 46 años en el centro de Bahía Blanca que, tras ser denunciado por un vecino, fue hallado in fraganti con un botín de piezas metálicas robadas de múltiples domicilios. El operativo se activó luego de un llamado al 911, logrando la aprehensión del sospechoso, quien llevaba herramientas destinadas a este tipo de hurtos, un «delito de oportunidad» en alza en la ciudad.
En una rápida respuesta a una denuncia ciudadana, el personal de la Policía Local logró desarticular una serie de robos reiterados de elementos de bronce que afectaban a propiedades del microcentro bahiense. El hecho tuvo lugar hoy, cerca de las 16:00 horas, cuando un llamado al 911 alertó sobre la presencia de un masculino sustrayendo activamente las manijas metálicas de las puertas.
Inmediatamente, efectivos policiales se dirigieron a la zona e iniciaron un rastrillaje con las características físicas aportadas por el denunciante. El patrullaje dio resultado positivo en la calle Roca al 161, donde se interceptó y aprehendió a Walter Padrón, de 46 años.
El botín del «Robo Hormiga» y la modalidad en alza
Al momento de su detención, Padrón llevaba consigo una mochila cuyo contenido reveló la magnitud de sus actividades delictivas. Dentro del bolso, la policía encontró un total de ocho manijones de bronce, además de dos destornilladores y varios tornillos, elementos que el aprehendido utilizaba para desmontar rápidamente las piezas de las fachadas sin despertar demasiadas sospechas.
El robo de bronce, cobre y otros metales no ferrosos se ha convertido en una preocupación constante para los vecinos, enmarcado en lo que se denomina «robo hormiga» o «delito de oportunidad». Este tipo de sustracción se caracteriza por la facilidad con que los delincuentes obtienen el material utilizando herramientas básicas, para luego venderlo en el circuito informal de chatarrerías, donde se compra por peso y se funde sin mayores controles. Si bien el valor individual de cada pieza puede no ser elevado, el daño y el perjuicio estético y funcional a las propiedades es significativo, obligando a los damnificados a reemplazar las piezas originales, a menudo costosas o patrimoniales, por alternativas menos atractivas o duraderas.
Tres casos confirmados y el llamado a la comunidad
Tras el traslado de Padrón y el secuestro de los elementos a la Comisaría Segunda, las autoridades pudieron determinar que al menos tres de los ocho manijones incautados habían sido robados de diferentes domicilios de la zona. Sin embargo, dada la cantidad de piezas halladas, la policía presume que hay más víctimas que aún no han notado la faltante o que no realizaron la denuncia correspondiente.
Por esta razón, desde la Comisaría Segunda se ha realizado un llamado urgente a la comunidad. Se solicita a todos los vecinos que detecten la ausencia de manijas, picaportes, porteros eléctricos o cualquier otra pieza metálica de sus puertas o portones, que se acerquen a la seccional para el reconocimiento de los elementos secuestrados.
Walter Padrón quedó a disposición de la Unidad Funcional de Instrucción y Juicio (UFI) N° 15, que interviene en la causa caratulada como «Robos Reiterados». La rápida intervención policial permitió la recuperación de un importante número de piezas que, de otra forma, habrían terminado fundidas en el mercado negro, consolidando así el ciclo delictivo.

