
El Índice de Demanda Laboral Industrial (IDELAI) registró un marcado descenso durante el primer bimestre de 2026. Según el informe de la Unión Industrial de Bahía Blanca, la precariedad laboral se acentúa con una mayoría de puestos eventuales y una baja calificación en las solicitudes.
La actividad industrial en Bahía Blanca enfrenta un escenario de incertidumbre en el inicio del año. De acuerdo con el último relevamiento del Centro de Estudios Económicos (CEE) de la Unión Industrial de Bahía Blanca (UIBB), la demanda de mano de obra en el sector sufrió una retracción del 18% en comparación con el bimestre anterior. Este dato interrumpe las expectativas de mejora y refleja las dificultades que atraviesan las empresas locales para ampliar sus plantillas.
El informe detalla que la estructura de la demanda laboral actual prioriza la flexibilidad por sobre la estabilidad. En ese sentido, los puestos de carácter eventual representaron el 63% de las búsquedas, superando ampliamente a los empleos permanentes, que alcanzaron apenas el 37%. Esta tendencia sugiere una cautela extrema en el sector industrial ante el contexto económico vigente.
Perfil de las búsquedas y rubros activos
En cuanto a la calificación de los trabajadores solicitados, la brecha continúa profundizándose. Los puestos destinados a personal no calificado concentraron el 88% de la demanda, mientras que las solicitudes de profesionales solo ocuparon el 12% restante. A pesar de esta baja calificación general, la participación por funciones muestra un claro predominio del rubro técnico, con un 84% de las solicitudes.
Por su parte, los cargos administrativos y de ventas representaron el 15%, mientras que los puestos gerenciales fueron prácticamente inexistentes, con solo un 1% de participación.
Respecto a los sectores productivos que traccionaron las pocas búsquedas del periodo, se destacaron:
Metalúrgica y Productos Metálicos.
Agroindustria.
Construcción.
El peso de la inflación en el bolsillo
Este complejo panorama laboral se da en un marco de alta inflación que continúa erosionando el poder adquisitivo. Datos del Centro de Economía Política Argentina (CEPA) indican que la inflación minorista de marzo ascendió al 3,4%. Sin embargo, el informe advierte que, si se aplicaran los ponderadores actualizados de la encuesta de consumo más reciente (2017/18), la inflación acumulada desde que asumió la actual gestión nacional (diciembre 2023) alcanzaría el 339,8%, superando en más de 46 puntos porcentuales a la cifra oficial informada bajo la metodología vieja.
Esta diferencia metodológica tiene un impacto directo en la percepción del salario real. Según el CEPA, bajo la medición actualizada, los salarios registrados perdieron un 17,1% de su poder de compra desde noviembre de 2023. Esta pérdida de ingresos, sumada a la caída en la demanda laboral reportada por la UIBB, configura un escenario desafiante para los trabajadores del sector industrial bahiense en este primer tramo del 2026.
