
Tras las recientes lluvias, los residentes de la localidad manifiestan su preocupación por el deterioro crítico de la infraestructura vial, tanto en el casco urbano como en los accesos para la producción rural.
La comunidad de Cabildo ha visibilizado una problemática que afecta la cotidianeidad de sus habitantes: el estado de las calles de tierra y de los caminos vecinales. Tras las últimas precipitaciones, diversos sectores presentan anegamientos, profundos zanjones y acumulación de barro, condiciones que impiden la circulación normal de vehículos y peatones.
Los reclamos, que han llegado a través de imágenes y testimonios, abarcan múltiples puntos críticos. En el Barrio Victoria Sinclair, la intersección de Chacabuco y Urquiza es una de las zonas señaladas por la acumulación de barro. Situaciones similares se registran en Sarmiento al 200 y Sáenz Peña al 300, donde, según los vecinos, transitar se vuelve una tarea compleja.

En calle Garmendia, los residentes manifestaron su malestar no solo por el estado de la calzada, sino por el tránsito de camiones de gran porte en un sector donde, aseguran, la circulación de transporte pesado estaría restringida. «Vergüenza, a media cuadra de la avenida», expresaron los damnificados. Asimismo, en puntos como Azcuénaga y Soler, y Guerino Angelini y Azcuénaga, el deterioro es constante; en este último caso, los intentos vecinales por tapar los pozos de manera particular resultaron insuficientes ante la magnitud de la degradación tras las lluvias.
La problemática se extiende a sectores estratégicos, como la calle Alberti, cuya cercanía al centro de salud dificulta el acceso y la salida de los residentes, especialmente en días de mal tiempo, tal como lo han documentado los propios vecinos. También se reportaron daños significativos en calle San Martín y en el sector detrás del Prado, sobre O’Higgins.

La situación en los caminos rurales
El descontento no se limita al ejido urbano. Productores, trabajadores rurales y dueños de campos han reportado un panorama «horrible» en los caminos vecinales cercanos a la localidad. Un caso emblemático se sitúa a solo cuatro kilómetros del casco urbano, donde la falta de mantenimiento dificulta la salida de la producción y la transitabilidad diaria. Los vecinos enfatizan que, al tratarse de un acceso clave para la actividad económica de la zona, la falta de soluciones genera un perjuicio directo en el desarrollo local.
Ante esta situación, la comunidad de Cabildo continúa exponiendo la problemática con el objetivo de obtener una respuesta concreta y las obras de mantenimiento necesarias para garantizar la seguridad y la libre circulación en toda la localidad.






