
las condiciones climáticas y geográficas del sur argentino hacen que el burro sea un animal más adaptable que el ganado tradicional. “Como la Patagonia, por sus condiciones desérticas, no es apta en muchos casos para la producción de vacunos, surgió esta posibilidad de producir burros, que se adaptan perfectamente a la zona de estepa”, señaló Julio Cittadini, impulsor del proyecto Burros Patagones.
El proyecto ya comenzó con un grupo de animales y avanza en la obtención de habilitaciones sanitarias y comerciales. En ese marco, se autorizó una prueba piloto con faena limitada y venta al público. “Se hizo un faenamiento de algunos animales y la puesta en mostrador como prueba piloto. Además, se va a realizar una degustación en un restaurante muy conocido de la zona”, explicó Cittadini.

Uno de los principales desafíos del proyecto es superar los prejuicios culturales vinculados al consumo de este tipo de carne. Sin embargo, desde la iniciativa aseguran que la recepción fue positiva. “La carne de burro es muy interesante, de muy buen sabor y muy nutritiva. Si tenemos que compararla, es muy similar a la carne de vacuno”, sostuvo.
Según explicó, en la prueba piloto la aceptación fue alta. “Hasta ahora lo que hemos detectado es que la gente lo ha tomado de muy buena manera. Lo que se puso a disposición del público voló de la góndola”.
Producción más rápida y menor costo
El proyecto también apunta a reducir tiempos de producción respecto al ganado bovino. Según indicaron, los animales se enviarían a faena entre el año y medio y los dos años y medio. “Estimamos producir animales de entre 120 y 130 kilos al gancho”, detalló Cittadini.
El precio sería uno de los principales atractivos. En la prueba piloto, el kilo se vendió a 7.500 pesos, frente a valores muy superiores de la carne vacuna en la región. “Seguramente el precio final no va a superar en ningún caso el 50% de lo que vale la carne de vaca”, aseguró.
