
Uno de los factores determinantes para esta caída fue la escasa oferta de estrenos atractivos. La creciente popularidad de las plataformas de streaming también desempeñó un papel crucial en este declive. La facilidad de acceso a un vasto catálogo de películas y series desde la comodidad del hogar, sumado a los costos que implica una salida al cine para una familia, han modificado las preferencias del público. La inmediatez y la variedad que ofrecen estos servicios representan una competencia significativa que la industria del cine tradicional debe abordar de manera estratégica.
Adicionalmente, la situación económica que atraviesa Argentina influye directamente en el poder adquisitivo de los ciudadanos, quienes priorizan gastos esenciales por sobre el entretenimiento. El encarecimiento de las entradas, los combos de pochoclos y bebidas, y los costos asociados al traslado, convierten la visita al cine en un lujo para muchas familias.
