
La Dirección General de Fiscalización realizó un intenso relevamiento durante la última semana en diversos sectores de la ciudad. El operativo arrojó un saldo de 103 actas de inspección y 37 de constatación por irregularidades en bromatología, nocturnidad y falta de habilitaciones.
La Municipalidad de Bahía Blanca, a través de la Dirección General de Fiscalización, dio a conocer el balance de los operativos de control comercial desarrollados entre el 5 y el 11 de mayo. Durante este periodo, se concretaron un total de 127 inspecciones que abarcaron desde locales minoristas hasta establecimientos nocturnos y unidades de transporte de sustancias alimenticias.
Los procedimientos, que forman parte de la rutina de control urbano y responden también a denuncias radicadas por vecinos, derivaron en la confección de 103 actas de inspección y 37 actas de constatación, estas últimas vinculadas directamente a infracciones que vulneran las normativas vigentes.
Faltas graves en Bromatología y Nocturnidad
El área de Bromatología fue la que registró el mayor volumen de irregularidades. Se labraron 23 actas de constatación que incluyeron situaciones críticas como la falta de higiene en la manipulación de alimentos, el secuestro de mercadería no apta para el consumo y clausuras preventivas. Asimismo, se reforzó el control sobre el transporte de alimentos para garantizar que la cadena de frío y las condiciones sanitarias se mantengan desde el origen hasta el punto de venta.
En lo que respecta a la nocturnidad, el cuerpo de inspectores detectó anomalías en diversos locales de esparcimiento. Se labraron 4 actas de constatación, motivadas principalmente por la falta de habilitaciones correspondientes para el rubro y el incumplimiento de normas de seguridad, lo que derivó en nuevas clausuras.
Regularización de comercios
Por otra parte, en el rubro general de habilitaciones comerciales, se labraron 10 actas de constatación. Las mismas estuvieron dirigidas a locales que operaban sin el permiso municipal obligatorio o que mantenían deudas administrativas graves, procediéndose al cese de actividades en los casos donde la falta de seguridad o la informalidad eran totales.
Desde la Dirección de Fiscalización recordaron que estos operativos buscan no solo sancionar, sino regularizar la actividad comercial en la ciudad para proteger la salud pública y garantizar la competencia leal entre los comerciantes que cumplen con las normativas locales
