
La Municipalidad de Bahía Blanca y el gobierno provincial dieron un paso fundamental hacia la concreción de una de las obras de infraestructura más esperadas y necesarias de la ciudad. Tras la apertura de sobres para la licitación de la segunda etapa del Canal Maldonado, el intendente Federico Susbielles enfatizó que este proyecto, largamente postergado, «marca un antes y un después» para el distrito, combinando la protección hidráulica con una profunda refuncionalización urbana.
La obra de refuncionalización del Canal Maldonado es considerada la intervención hidráulica más importante que se haya planificado en la ciudad en décadas. Su carácter estratégico se evidenció dramáticamente tras las graves inundaciones ocurridas el 7 de marzo de 2025, un evento que puso en jaque la infraestructura y la seguridad de varios barrios bahienses. En este contexto, la financiación provincial garantiza la continuidad de un plan integral que busca dar una solución definitiva al riesgo hídrico.

El intendente Susbielles, tras conocer las propuestas económicas para la ejecución de los trabajos, destacó que la visión de la obra es amplia y sostenible, proyectando a Bahía Blanca hacia el futuro: “Es una obra estratégica que proyecta a Bahía Blanca hacia el futuro, con una visión ambiental clave para prevenir inundaciones y recuperar espacios verdes”.
Un proyecto de doble impacto: Protección y conectividad
La intervención en el Canal Maldonado no se limitará a su función histórica de desagüe pluvial, sino que propone una transformación urbana en dos niveles complementarios, que convertirán una cicatriz urbana en un eje de conexión y esparcimiento.
1. Nivel Hidráulico (Protección): En su nivel inferior, el canal garantizará la prevención de inundaciones, permitiendo el correcto escurrimiento de grandes volúmenes de agua pluvial, vital para la seguridad de los barrios aledaños y del casco céntrico. La finalización de esta etapa es crucial para dotar a Bahía Blanca de la resiliencia necesaria frente a los fenómenos climáticos extremos, cada vez más frecuentes.
2. Nivel Superficial (Urbanismo Sustentable): El nuevo diseño transformará completamente el entorno urbano. La superficie del canal se convertirá en un «corredor verde», un amplio paseo lineal destinado a mejorar la calidad de vida y la circulación. Este espacio incluirá:
Bicisenda y paseo peatonal: Diseñados para promover la «circulación sustentable» y la conectividad entre diversos barrios, permitiendo un tránsito seguro y ecológico.
Espacios de encuentro: Se instalarán plazas, una explanada pública y una tribuna a cielo abierto que podrá utilizarse para eventos culturales y recreativos.
Infraestructura moderna: El proyecto incorpora iluminación LED y pasarelas accesibles que garantizarán la seguridad y la accesibilidad para todos los vecinos.
Susbielles hizo hincapié en la integración de ambos planos: en la parte superior, habrá plazas y espacios seguros; en la inferior, el paseo peatonal, la bicisenda y rampas accesibles que eliminarán barreras urbanas. “El Canal Maldonado no solo protege a Bahía Blanca: la conecta, la fortalece y la hace más sustentable. Es un paso fundamental hacia una ciudad preparada para el futuro”, aseguró el jefe comunal.
La ruta hacia la adjudicación y el inicio de obra
Tras la recepción de las ofertas, el proceso administrativo avanza hacia su etapa final. Ahora, el Municipio y la Provincia de Buenos Aires se centrarán en la rigurosa evaluación técnica de las propuestas económicas. Este paso es fundamental para asegurar que la empresa adjudicataria cuente con la capacidad y los recursos necesarios para ejecutar la obra en los tiempos y la calidad requeridos.
La adjudicación y el posterior inicio de los trabajos están considerados como actos centrales para la reconstrucción y modernización de Bahía Blanca, marcando la consolidación de la visión del gobierno local de transformar infraestructuras vitales en activos urbanos funcionales y estéticamente agradables.
