
El Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria (SENASA) y Seguridad Vial incautaron 350 kilogramos de pescado fresco que eran transportados de manera ilegal y sin ninguna refrigeración en la baulera de un micro de larga distancia. La mercadería, que viajaba desde Ingeniero White (Bahía Blanca) con destino a Trelew (Chubut), fue decomisada por representar un grave riesgo para la salud pública
El control sanitario en las rutas argentinas reveló un impactante caso de infracción a las normativas de inocuidad alimentaria. Un operativo conjunto entre agentes del SENASA (Servicio Nacional de Sanidad y Calidad Agroalimentaria) y el Cuerpo de Seguridad Vial de Río Colorado (provincia de Río Negro) culminó con el decomiso de 350 kilogramos de pescado fresco que eran trasladados en condiciones deplorables.
El rodado inspeccionado fue un micro de pasajeros de larga distancia, marca Scania, perteneciente a una empresa de viajes, que cubría el trayecto desde la zona portuaria de Ingeniero White, en la provincia de Buenos Aires, con destino final en Trelew, Chubut. Durante la inspección de rutina en el baúl del colectivo, las autoridades se toparon con la gran cantidad de producto hidrobiológico sin ningún tipo de conservación frigorífica adecuada.
Doble Infracción: Sin Documentación y sin Frío
La infracción constatada fue doble y de extrema gravedad: la mercadería no solo carecía de la documentación sanitaria exigida por ley para el tránsito interjurisdiccional de alimentos, sino que, lo más crítico, se transportaba sin la obligatoria cadena de frío. El pescado fresco, un alimento catalogado como altamente perecedero, debe ser conservado a una temperatura continua y estable, idealmente entre los y , desde el punto de origen hasta su destino final.
La ausencia de esta refrigeración en un viaje de larga duración, como la ruta que une el sur de la provincia de Buenos Aires con la Patagonia, es un factor de riesgo directo. Una ruptura en la cadena de frío acelera la proliferación de microorganismos patógenos y la descomposición del producto, transformándolo en un peligro inminente para la salud de quienes pudieran consumirlo. Al no cumplir con las mínimas condiciones de conservación, la carga se convierte automáticamente en no apta para consumo humano.
El Marco Legal y el Decomiso Inmediato
El operativo y la consecuente incautación se fundamentaron en el Decreto N.º 4238/68, que rige el Reglamento de Inspección de Productos, Subproductos y Derivados de Origen Animal en Argentina. Esta normativa establece rigurosas condiciones para el transporte de alimentos perecederos, buscando garantizar la salud pública.
Ante la «flagrante infracción a las normativas sanitarias vigentes», el personal del SENASA procedió al decomiso inmediato y la desnaturalización de la totalidad de los 350 kilos de pescado, impidiendo así que la mercadería en mal estado llegue a la cadena de comercialización en Trelew.
Los conductores del micro, ambos oriundos de Trelew, Chubut, presenciaron el procedimiento, y las actuaciones correspondientes fueron elevadas a las autoridades judiciales competentes. Este tipo de controles de ruta son esenciales para interceptar la distribución ilegal de alimentos que, por su manipulación o transporte indebido, representan un serio atentado contra la seguridad alimentaria de la población. La acción subraya la firmeza de los organismos de control en la protección de la salud de los consumidores.
