
El Consejo Superior del Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires hizo público un categórico documento institucional mediante el cual expresó su más profunda preocupación e indignación frente a las recientes declaraciones vertidas por el ministro de Salud de la Nación, Mario Lugones. Las manifestaciones del funcionario nacional, formuladas durante su disertación en el marco del evento empresarial AmCham Health Forum 2026, cuestionaron de manera directa la obligatoriedad de la colegiación médica y el pago de aportes matriculares por parte de los profesionales para quedar habilitados en el ejercicio de su actividad. Ante ello, la entidad profesional advirtió que cualquier avance hacia la desregulación del ejercicio de la medicina derivará inevitablemente en un agravamiento de la precarización laboral y expondrá a severos riesgos la calidad de la atención médica que recibe la población.
A través de un pronunciamiento oficial difundido a los medios y a la matrícula, la institución médica bonaerense argumentó con firmeza que reducir el rol transformador y regulador de los colegios profesionales a un «mero costo económico para los matriculados implica desconocer su responsabilidad legal, ética y sanitaria». En esta misma línea argumental, la conducción colegiada enfatizó que cualquier intento de debilitamiento o vaciamiento de estas estructuras institucionales acarreará consecuencias directas sobre los estándares de seguridad de los pacientes y sobre los indispensables mecanismos de control público del ejercicio profesional en los centros de salud públicos y privados.
«Lejos de ser un obstáculo para la libertad de trabajo, la matriculación se constituye como una herramienta fundamental para garantizar el ejercicio ético y responsable de la medicina», aseveró con contundencia la entidad mediante el comunicado, ponderando el rol clave e insustituible que desempeñan los colegios al momento de proteger la salud pública, fiscalizar la titulación y controlar el adecuado desempeño tanto de los profesionales graduados en universidades nacionales como de los médicos graduados en el extranjero que buscan radicarse en el país.
De igual modo, el texto institucional subrayó que los colegios médicos cumplen una tarea constante de resguardo y sostén para con el conjunto de sus matriculados, canalizando dicho acompañamiento «a través de la defensa jurídica y deontológica, el asesoramiento ante conflictos laborales, la formación continua y el acompañamiento frente a situaciones de vulnerabilidad». Sobre este aspecto, la conducción alertó que la eliminación o el debilitamiento intencional de estas instituciones «dejaría a los médicos en una posición de mayor indefensión frente a prestadores y empresas del sector», en referencia a las prepagas, obras sociales y prestadores privados de la salud.
La defensa de la dignidad profesional y el marco constitucional
Al abordar la cuestión específica del marco regulatorio, el Colegio de Médicos de la Provincia de Buenos Aires sentenció que «sin la colegiación médica se profundizaría la precariedad laboral», cuestionando duramente que las políticas de desregulación y libre mercado pretendan ser presentadas por el Poder Ejecutivo nacional como una solución mágica a los problemas estructurales que aquejan al sistema de salud argentino, el cual se encuentra atravesado por profundas dificultades de financiamiento y por un marcado deterioro de las condiciones de trabajo y remuneración del personal de primera línea.
Atendiendo a la complejidad de esta coyuntura, la entidad consideró de forma taxativa que cualquier iniciativa de reforma integral del sistema sanitario que se pretenda encarar desde el Estado nacional debe contemplar inexcusablemente la participación activa y el consenso de las entidades profesionales representativas. Asimismo, exigió el pleno respeto de sus competencias legales delegadas y el fortalecimiento de las herramientas públicas de regulación, auditoría y protección. En ese orden de ideas, la conducción colegiada sostuvo con firmeza que «el debate sobre los costos sanitarios no puede avanzar en detrimento de instituciones que cumplen una función pública esencial y cuyo funcionamiento está garantizado por las constituciones provinciales».
A modo de cierre en su pronunciamiento, el Colegio de Médicos bonaerense revalidó su postura en la defensa inquebrantable del sistema de colegiación profesional, vinculando esta labor directamente con la protección integral de los profesionales y de toda la ciudadanía que requiere de los servicios médicos. «Defender la colegiación médica es defender la dignidad profesional, el ejercicio responsable de la medicina y la seguridad de los pacientes», concluyó la institución en su descargo frente a las pretensiones de la cartera sanitaria nacional.
