
Luego de siete meses con el servicio de trasplantes suspendido por los daños del temporal de marzo, el Hospital Interzonal General de Agudos (HIGA) «José Penna» volvió a realizar una cirugía de este tipo. Una paciente de 68 años recibió un riñón, marcando un hito en la recuperación del nosocomio y reafirmando su rol como centro de referencia en la región sur de la provincia de Buenos Aires.
El pasado lunes, la esperanza volvió a florecer en los quirófanos del Hospital Penna de Bahía Blanca. Tras la devastadora tormenta que en marzo pasado dejó inoperables sus instalaciones, el equipo médico del servicio de Trasplante Renal concretó con éxito la primera cirugía de estas características después de la tragedia. La paciente, una mujer de 68 años proveniente de Punta Alta, que se encontraba en diálisis desde 2015, fue la beneficiada de este histórico procedimiento que devuelve al hospital una de sus funciones más críticas.
El nefrólogo Ramiro Korsunsky (MP 114791) expresó su alegría y satisfacción por el logro. «Estamos muy contentos de que después del 7 de marzo pudimos realizar un nuevo trasplante de riñón», declaró. El proceso comenzó el domingo al mediodía con la notificación de un posible donante en Mar de Ajó. La ablación del órgano se realizó a las 16 horas y el implante se concretó al mediodía del lunes. La paciente se encuentra en un estado favorable, internada en Cuidados Intensivos, con una excelente respuesta al tratamiento y un buen ritmo diurético.
Un trabajo en equipo para una recuperación heroica
La reapertura del servicio de trasplantes no fue una tarea sencilla. A lo largo de estos meses, el personal del hospital trabajó incansablemente para reparar los daños causados por el temporal. El psicólogo Sergio Velovich (MP 101) destacó la labor de todo el equipo y la ayuda recibida que permitió «poner al hospital de pie». Este esfuerzo colectivo fue fundamental para que el centro de salud recuperara su capacidad operativa y, con ello, su rol de Centro de Referencia para el sur bonaerense.
Velovich también abordó la complejidad emocional que enfrentan los pacientes en lista de espera. Explicó que, desde la psicología, se realiza una evaluación exhaustiva para garantizar que el trasplante no sea más perjudicial que continuar con la diálisis. Además, resaltó la importancia de acompañar a las familias y pacientes en un proceso que puede estar lleno de incertidumbre y desilusión si no se consigue un órgano a tiempo. «A veces la gente está con menos expectativas de tener el trasplante y lo que hay que trabajar es que no bajen los brazos», señaló el facultativo, haciendo hincapié en la necesidad de mantener la esperanza.
Durante los meses en que el hospital no pudo realizar cirugías de trasplante, el servicio de Nefrología continuó su labor de forma ininterrumpida. Se mantuvo actualizada la lista de espera, se hizo el seguimiento de los pacientes ya trasplantados y se coordinó con el CRAI SUR del Hospital «San Martín» de La Plata para la derivación de aquellos pacientes que requerían la cirugía de forma urgente.
El regreso de los trasplantes al Hospital Penna no solo es una gran noticia para la comunidad médica, sino también una luz de esperanza para los pacientes de la región que aguardan por un órgano. La recuperación del servicio es un testimonio de la resiliencia y el compromiso de un equipo de salud que se ha sobrepuesto a la adversidad para seguir salvando vidas y cumpliendo sueños.
