
El Senado celebró este viernes una sesión clave en la que aprobó en general el Presupuesto 2026, una de las principales apuestas del Gobierno para cerrar el año legislativo. La votación arrojó un resultado holgado, con 46 votos afirmativos, 25 negativos y una sola abstención, lo que permitió habilitar el tratamiento en particular de los artículos más controvertidos.
La sesión se desarrolló dentro del período extraordinario convocado por el presidente Javier Milei y también incluyó el debate de la Ley de Inocencia Fiscal. Desde el oficialismo libertario buscaron mostrar fortaleza política y capacidad de gobernabilidad, en un contexto de negociaciones tensas con sectores de la oposición dialoguista.
Uno de los focos de conflicto es el artículo 30 del proyecto, que elimina los pisos mínimos de financiamiento para áreas sensibles como educación, ciencia y defensa. Este punto generó fuertes cuestionamientos de senadores de distintas provincias, que advirtieron sobre el impacto presupuestario en sus distritos.
También despertó resistencias el artículo 12, que impone nuevas obligaciones de control a las universidades nacionales. La norma establece que deberán presentar información detallada sobre el destino de los fondos, bajo la posibilidad de que se interrumpan las transferencias en caso de incumplimientos.
En paralelo, el Presupuesto fija las principales variables macroeconómicas para 2026. El Gobierno proyecta un crecimiento del 5%, una inflación anual del 10,1% y un tipo de cambio que rondaría los $1.423 hacia diciembre, cifras que fueron puestas en discusión por la oposición durante el debate.
El cierre de la sesión estuvo a cargo de Patricia Bullrich, quien defendió con énfasis la iniciativa oficial. “Hoy no estamos votando número o una ley más, estamos votando si la argentina vuelve creer en si misma”, afirmó. Luego agregó: “El cambio no es más un eslogan, no es una palabra vacía. Es algo que toca en cada familia real”. Finalmente, sostuvo que “este Presupuesto tiene prioridades claras y las decimos sin vueltas: la primera es el equilibrio fiscal, regla de oro”, y remarcó que “también priorizamos la seguridad y la defensa porque no hay libertad sin orden”.

