
En un momento de turbulencia para el Gobierno nacional, afectado por el escándalo de presuntas coimas en la Agencia Nacional de Discapacidad (ANDIS), un sondeo de opinión en la provincia de Buenos Aires arrojó resultados que llenan de optimismo a las filas del peronismo. Un estudio de la consultora CB reveló que el frente Fuerza Patria se posiciona con una importante ventaja en la Tercera Sección electoral, un bastión histórico del peronismo que podría ser decisivo en los comicios bonaerenses del 7 de septiembre.
El relevamiento, realizado entre el 18 y 19 de agosto, arrojó que en la Tercera Sección —que comprende el sur y este del conurbano— el peronismo obtendría un abrumador 51,4% de los votos, frente a un 32,7% para La Libertad Avanza (LLA). Esta diferencia de casi 19 puntos es la principal palanca que, según el estudio, le permitiría a Fuerza Patria alzarse con una victoria general en el total provincial, con una proyección del 41,3% de los votos contra el 39,1% de LLA. Este escenario, que sería un triunfo para el gobernador Axel Kicillof, cobra especial relevancia ya que las elecciones bonaerenses desdobladas marcarán un termómetro político de cara a las legislativas nacionales.
Si bien LLA mantiene una ventaja en la Primera Sección Electoral, con Diego Valenzuela superando a la lista de Gabriel Katopodis por un estrecho margen de 40,3% a 38%, esta distancia no sería suficiente para compensar el arrasador resultado del peronismo en la Tercera.
Sin embargo, el panorama cambia para las elecciones legislativas nacionales del 26 de octubre, donde La Libertad Avanza mantiene una ventaja a nivel provincial, en línea con la tendencia de los últimos 20 años en los que el peronismo no ha logrado ganar una elección de medio término en la provincia. La encuesta de CB ubica a LLA con el 37,9% de la intención de voto, frente al 31,5% de Fuerza Patria.
Aun así, el peronismo vislumbra una oportunidad en la imagen de los principales candidatos. La figura de José Luis Espert, cabeza de lista de LLA, presenta un alto nivel de rechazo. Su imagen positiva, con un 40,3%, se ve opacada por una imagen negativa que alcanza el 44,2% (sumando un 8,6% de mala y un 35,6% de muy mala). En contraste, el peronismo tiene en su principal candidato, Jorge Taiana, una oportunidad de crecimiento, ya que ostenta un diferencial de imagen positivo y un bajo nivel de conocimiento. Esto le da al peronismo un amplio margen para sumar adhesiones y acortar aún más la brecha.
Con la campaña en pleno desarrollo, el peronismo buscará capitalizar su fortaleza territorial en el conurbano para impulsar las candidaturas nacionales en los comicios provinciales. Un triunfo en septiembre podría allanar el camino para un «batacazo» en octubre, rompiendo una racha de dos décadas sin victorias en elecciones de medio término en la provincia de Buenos Aires.

