
La Justicia Correccional de Bahía Blanca dictó una condena de 1 año de prisión, de cumplimiento condicional, para Marcos Javier Blanco, como coautor de una estafa que afectó a una vecina de la ciudad. El esquema de engaño se basó en una relación virtual con un supuesto ciudadano polaco que prometía regalos. Blanco, residente de Capital Federal, fue clave al ser el receptor de tres transferencias de dinero, sumando más de 420.000 pesos, destinadas a liberar un supuesto paquete retenido en la Aduana de México.
El Juzgado Correccional N.º 2, a cargo de la jueza Susana González La Riva, emitió el fallo que condena a Marcos Javier Blanco a la pena de 1 año de prisión condicional por su participación en un complejo caso de estafa. Adicionalmente, el hombre deberá cumplir con una serie de reglas de conducta por el término de 2 años.
La investigación, llevada adelante por la UFIJ N°20 y el fiscal Rodolfo De Lucia, logró desentrañar el modus operandi delictivo que se desarrolló entre noviembre de 2019 y enero de 2020, y que tuvo como víctima a una mujer de Bahía Blanca.
El ardid del «paquete retenido»
El engaño comenzó con el establecimiento de una relación virtual entre la víctima y un individuo que se identificó como ciudadano polaco. Con el paso de los días, esta relación se consolidó, y el estafador extranjero le comunicó a la mujer que le enviaría desde el exterior una valija con regalos, y que él viajaría a Argentina semanas después.
El 6 de enero de 2020, el plan entró en su fase de ejecución. La víctima recibió un correo electrónico de una presunta empresa de correo extranjera, notificándole que el paquete estaba en camino y llegaría en dos días.
Posteriormente, la víctima fue contactada e informada de que el paquete contenía objetos de alto valor y que, para su liberación, debía abonar una suma de dinero a la Aduana de México. Esta exigencia es una táctica común en las estafas que utilizan el «romance scam» o «fraude del paquete retenido», donde los estafadores crean un vínculo emocional para manipular a la víctima.
El rol del condenado: la cuenta bancaria
Bajo la presión del engaño, a la mujer se le solicitó que realizara las transferencias a una cuenta bancaria del Banco Galicia que estaba a nombre de Marcos Javier Blanco, el coautor finalmente condenado.
Producto de la manipulación, la víctima realizó tres transferencias escalonadas de dinero a la cuenta de Blanco, por las siguientes sumas: 112.600 pesos, 3.100 pesos y 308.000 pesos, totalizando más de $423.700.
La investigación determinó que, una vez que el dinero ingresó a su cuenta, Blanco actuó con total conocimiento del origen ilícito de los fondos. El condenado no realizó ninguna denuncia ni manifestó desconocer las transferencias, y procedió a retirar la totalidad del dinero en efectivo a través de cajeros automáticos y por caja. Su rol fue crucial como facilitador financiero dentro de la estructura de la estafa internacional.
La condena impuesta es de cumplimiento condicional, lo que implica que el hombre no irá a prisión si cumple rigurosamente con las reglas de conducta que le ha impuesto el juzgado por el plazo de dos años.
Antecedentes similares
El caso de Bahía Blanca no es un hecho aislado en la trayectoria judicial de Marcos Javier Blanco. La investigación fiscal reveló que el imputado deberá enfrentar próximamente un nuevo juicio en Capital Federal por dos hechos de estafa de similares características, lo que sugiere un patrón de conducta en este tipo de delitos financieros.
Este tipo de condenas pone en relieve la importancia de la colaboración interjurisdiccional para desmantelar estas redes que utilizan la tecnología y el engaño para defraudar a las personas, y sirve como advertencia sobre la necesidad de extremar los cuidados al interactuar con cuentas bancarias de terceros o recibir pedidos de dinero en el contexto de relaciones virtuales.
