
En un nuevo acto que consolida la política de regularización dominial, el intendente Federico Susbielles y el subsecretario de Hábitat provincial, Rubén Pascolini, entregaron 307 títulos de propiedad. Con este evento, la gestión municipal se acerca a las 2.000 escrituras entregadas en el distrito, proporcionando seguridad jurídica a cientos de hogares.
La seguridad jurídica de la vivienda se convirtió hoy en una realidad tangible para 307 familias de Bahía Blanca, que recibieron el tan esperado título de propiedad de sus hogares. El acto de entrega se llevó a cabo en el Palacio Municipal, encabezado por el intendente Federico Susbielles y el subsecretario de Hábitat de la Comunidad de la Provincia de Buenos Aires, Rubén Pascolini, en el marco del ambicioso Programa de Regularización Dominial impulsado por el gobierno provincial.
La iniciativa no es solo una acción administrativa, sino un pilar fundamental de la política pública bonaerense que busca garantizar el derecho a la vivienda digna y la estabilidad patrimonial para miles de ciudadanos que, en muchos casos, han habitado sus hogares durante décadas sin poseer la documentación legal definitiva.
Reconocimiento de un Derecho Postergado
Durante el evento, el intendente Susbielles puso en valor la trascendencia del momento para los beneficiarios: “Es un día en el que ustedes van a ejercer un derecho: tener su escritura. Seguramente son muchos años y vivencias que han ocurrido en esos lugares, y definitivamente a través de la escritura ese derecho va a poder ser para ustedes y para su familia”, destacó el jefe comunal.
Susbielles subrayó que, incluso en un contexto de dificultades económicas que atraviesa la ciudad, la política de regularización dominial ha mantenido un ritmo constante y sostenido. “En estos 19 meses ya se entregaron 800 escrituras con la Ley Pierri y casi 2.000 en el distrito de Bahía Blanca. En un año difícil, particular para Bahía Blanca, hoy es un día de alegría que venimos a compartir con ustedes”, afirmó. Estos números reflejan la profundidad del compromiso del Estado para saldar una deuda histórica con los posesores de buena fe.
Ley Pierri: La Consolidación del Dominio Familiar
Gran parte de estas regularizaciones se tramitan a través de la Ley Nacional N° 24.374, conocida como Ley Pierri, un régimen especial de escrituración social. Esta legislación está diseñada para amparar a los ocupantes de buena fe de inmuebles urbanos destinados a vivienda única y permanente, que acrediten una posesión pública, pacífica y continua, generalmente anterior al 1 de enero de 2006.
El proceso de regularización dominial es un camino de doble instancia. Inicialmente, las familias obtienen un Acta de Regularización Dominial, que se inscribe en el Registro de la Propiedad. Esta acta se convierte de pleno derecho en dominio perfecto una vez transcurrido un plazo de diez años desde su registración, garantizando la titularidad plena y absoluta del inmueble. El único costo asociado al beneficiario de este régimen es, en general, una contribución única equivalente al 1% de la valuación fiscal del inmueble, lo que lo convierte en un proceso de acceso masivo y social.
Un Acto de Reparación Histórica
Por su parte, el subsecretario Rubén Pascolini enfatizó el valor social y emocional de la entrega, trascendiendo el mero trámite: «Entregar escrituras es mucho más que entregar una vivienda: es reconocer hogares, años de esfuerzo y la certeza de que ese derecho llegó para quedarse».
Esta certeza legal brinda a los nuevos propietarios beneficios cruciales. Con la escritura en mano, las familias no solo aseguran el patrimonio para las futuras generaciones, sino que también acceden a la posibilidad de solicitar créditos hipotecarios para mejoras, o inscribir el bien bajo el régimen de «Vivienda Única» para protegerlo legalmente. La entrega de escrituras representa, en esencia, un paso fundamental para consolidar la propiedad, brindar mayor seguridad y estabilidad, y cerrar un ciclo de esfuerzo y espera para la comunidad bahiense.
