
Las inundaciones que azotaron Bahía Blanca dejaron al Hospital Interzonal José Penna en una situación crítica, especialmente en sus áreas del subsuelo. A pesar de los daños, el hospital ha logrado restablecer la energía eléctrica y está en proceso de refuncionalización para atender la demanda de la comunidad.
Jorge Moyano, director del Hospital Penna, informó que se está brindando atención a pacientes con situaciones de gravedad baja e intermedia, y se cuenta con servicios mínimos de laboratorio, rayos X e internación pediátrica y clínica. Los casos que requieren mayor complejidad son derivados a otros hospitales de la ciudad y la región, gracias a la coordinación establecida con instituciones como la clínica de OSECAC, el Hospital Municipal y el Hospital Español.
El director destacó la «tremenda organización del resto de los hospitales» de la ciudad, que han colaborado estrechamente para garantizar la atención de los pacientes. Sin embargo, la atención regional del Hospital Penna permanece suspendida temporalmente, y los pacientes de otras localidades son derivados a otros centros de salud.
La evaluación de los daños materiales aún está en curso, pero se estima que las pérdidas en infraestructura y equipamiento son «inestimables» y requerirán una importante inversión. Moyano expresó su intención de solicitar asistencia al Gobierno nacional para cubrir los costos de la recuperación, aunque aclaró que estas gestiones se realizan a través de los ministerios de Salud provincial y nacional.
El hospital recibió kits del Plan Remediar a través del Tren Solidario, una gestión de la Región Sanitaria que continúa en marcha. Además, 120 trabajadores se encuentran realizando tareas de limpieza y puesta a punto de las instalaciones.
