
Medida en el establecimiento educativo
Un alumno de 14 años que cursa el segundo año en el Ciclo Básico de la Universidad Nacional del Sur (UNS) no pudo permanecer en la institución tras detectarse que no contaba con las vacunas obligatorias establecidas en el Calendario Nacional. Natalia, la madre del estudiante, denunció que debió retirar al menor minutos después de su ingreso al horario escolar.
Según el testimonio de la mujer, el joven ingresó normalmente a las 7:30 y poco después fue notificado por el personal administrativo sobre la imposibilidad de quedarse en el edificio. Ante esta situación, la madre se presentó en el establecimiento, solicitó una constancia por escrito de la medida y anticipó que evaluará presentaciones judiciales bajo el argumento de que se contraviene el derecho a la educación de su hijo.
Postura familiar y evidencia médica
La madre argumentó que la decisión de no aplicar las dosis correspondientes ni al joven ni a otro de sus hijos obedece a una experiencia personal, atribuyendo un diagnóstico de autismo de su hijo mayor a las inoculaciones recibidas en la infancia. Sin embargo, dicha vinculación carece de sustento científico y ha sido desmentida de forma categórica por la comunidad médica internacional a través de múltiples investigaciones.
Asimismo, la mujer aseguró que desconocía que la falta de actualización del esquema de vacunación pudiera impedir la presencialidad en las aulas, al tiempo que afirmó que el estudiante no había tenido inconvenientes previos en su trayectoria escolar.
