
El Fondo Monetario Internacional (FMI) se prepara para someter a votación un nuevo programa de Facilidades Extendidas para Argentina. El gobierno de Javier Milei confía en obtener un desembolso inicial de entre 6.000 y 9.000 millones de dólares, destinado a reforzar reservas y afrontar vencimientos de deuda. Sin embargo, el éxito de la operación depende del apoyo de varios países clave dentro del organismo.
Apoyo internacional: las piezas que deben alinearse
Estados Unidos, China, Francia e Italia ya comprometieron su voto favorable, lo que acerca a Argentina al 51% de respaldo necesario. No obstante, aún persisten incertidumbres con Japón y los Países Bajos, que representan un 10% de los votos en el Board del FMI. Alemania y los países nórdicos tampoco han definido su postura y podrían inclinar la balanza.
Uno de los bloques estratégicos en la votación está conformado por España, Brasil, Colombia y México. La relación del presidente argentino con los mandatarios de estos países no atraviesa su mejor momento, lo que introduce un elemento de incertidumbre en la negociación. España, con un 4,53% de los votos, suele actuar en sintonía con otras naciones latinoamericanas, lo que refuerza la necesidad de lograr consensos diplomáticos.
Condiciones del acuerdo y destino de los fondos
El programa que negocia el gobierno contempla una duración de diez años, con un período de gracia de cuatro años y medio, durante el cual Argentina solo abonará intereses. Los desembolsos se realizarán de forma trimestral y estarán sujetos al cumplimiento de metas económicas fijadas por el FMI.
El primer tramo del financiamiento se utilizará en parte para afrontar vencimientos de los bonos Globales y Bonares, que suman 4.457 millones de dólares con vencimiento el 9 de julio. La estrategia acordada entre el ministro de Economía, Luis Caputo, y el representante del FMI para Argentina, Luis Cubeddu, busca evitar que el país utilice las reservas del Banco Central hasta abril de 2029, con el objetivo de estabilizar las cuentas externas y mejorar el acceso al financiamiento internacional.
A medida que se acerca la votación, la administración de Milei intensifica sus esfuerzos diplomáticos para asegurar los votos necesarios y consolidar un nuevo esquema de financiamiento con el organismo multilateral.
