ActualidadLocales

Iveco prueba colectivos impulsados a GNC en el trayecto entre Bahía Blanca y Punta Alta

La compañía automotriz italiana comenzó los ensayos operativos del chasis 170G21 en una de las rutas interurbanas de mayor recorrido de la región, evaluando la autonomía, el rendimiento dinámico y el ahorro en costos frente al combustible diésel.

La firma automotriz Iveco Argentina dio inicio formal a una etapa de pruebas y ensayos operativos utilizando su chasis de colectivo alimentado a Gas Natural Comprimido (GNC) en el sudoeste de la provincia de Buenos Aires. En esta oportunidad, la unidad de transporte de pasajeros se encuentra realizando pruebas de campo sobre el trayecto interurbano que conecta diariamente las ciudades de Bahía Blanca y Punta Alta, considerado uno de los tramos de mayor longitud, densidad de flujo y exigencia operativa dentro del esquema de transporte público regional.

El modelo utilizado para estas evaluaciones es el denominado Chasis 170G21, una plataforma tecnológica que ya registra unidades operando de manera efectiva dentro del ejido urbano de la ciudad de Córdoba, integrado a la flota estatal de la empresa Tamse, donde la firma dispone de infraestructura propia y dedicada para el reabastecimiento de gas. Sin embargo, el objetivo central de los ensayos puestos en marcha en la región pasa por evaluar minuciosamente el comportamiento dinámico del chasis, la respuesta del motor ante diferentes cargas de pasajeros y la autonomía real del vehículo en trazados de media distancia fuera del entorno estrictamente urbano.

La unidad puesta a prueba se ensambla en la planta industrial que la compañía automotriz opera en la provincia de Córdoba, montando una carrocería desarrollada por la firma Italbus y contando con una configuración de componentes diseñada específicamente para el funcionamiento a gas:

  • Motorización: El vehículo está equipado con un propulsor FPT N60 NG de ciclo Otto y 6 cilindros en línea, fabricado también en suelo cordobés. Este motor eroga una potencia máxima de 210 CV y entrega un torque de 760 Nm, cifras de rendimiento homologables a las de un colectivo propulsado por motorización diésel tradicional de su misma categoría, ofreciendo como ventaja diferencial un nivel de sonoridad significativamente menor durante el rodaje.

  • Sistema de almacenamiento de combustible: La unidad dispone de un conjunto de 9 tanques de almacenamiento de 80 litros cada uno, alcanzando un volumen total de 720 litros de capacidad en sus cilindros de alta presión.

  • Autonomía y tiempos de recarga: De acuerdo con las especificaciones técnicas suministradas por la terminal automotriz, el chasis brinda una autonomía teórica que alcanza los 350 kilómetros por carga completa. Trasladado al corredor vial que une Bahía Blanca con Punta Alta, este rango operativo permitiría completar hasta cinco vueltas entre ambas cabeceras, variable que queda sujeta a las condiciones puntuales del tránsito, el uso del aire acondicionado y el volumen de pasajeros transportados. En tanto, el tiempo estimado para el reabastecimiento de gas oscila entre los 15 y 20 minutos utilizando surtidores de alto caudal instalados en estaciones de servicio.

Ventajas económicas, ambientales y los desafíos de infraestructura

El fundamento principal expuesto por la marca automotriz para impulsar la migración hacia el GNC en el transporte masivo de pasajeros radica en la reducción directa del costo operativo por kilómetro recorrido:

  • Ecuación financiera: Desde Iveco sostienen que el gasto operativo destinado a combustible puede resultar hasta un 40% menor en comparación con el consumo de diésel común, una brecha que depende de la relación de precios locales entre el metro cúbico de GNC y el litro de gasoil comercial o mayorista en la zona.

  • Reducción de impacto ambiental: Bajo el estándar de homologación Euro VI, la motorización alimentada a gas genera disminuciones sustanciales en la emisión de contaminantes atmosféricos, registrando un 95% menos de material particulado y una caída del 90% en las emisiones de óxidos de nitrógeno respecto de los motores diésel convencionales.

Pese a los beneficios económicos y la mejora ambiental proyectada, la adopción masiva de unidades a GNC en corredores de media distancia e interurbanos enfrenta condicionantes logísticos de consideración. La autonomía del vehículo —inferior a la que ofrece un tanque de diésel convencional— demanda una planificación estricta en la rotación de las unidades y una logística de recarga sin fisuras. En ese sentido, la disponibilidad de estaciones de servicio con capacidad edilicia y surtidores de alto caudal adecuados para el ingreso de vehículos pesados sin resentir las frecuencias del servicio representa el cuello de botella más importante, una limitación operativa que se percibe con especial nitidez en el nodo urbano de Bahía Blanca

Etiquetas
Cerrar
Cerrar