
Un estudio de Zuban Córdoba y la UNVM expone la paradoja de los jóvenes argentinos (16 a 30 años): a pesar de un interés declarado en la política, el 77% siente «sentimientos negativos» hacia ella. La profunda desconfianza en partidos y sindicatos convive con una fuerte demanda de un Estado que garantice la salud, la educación y regule el mercado, aunque simultáneamente sostienen visiones punitivistas y conservadoras.
El futuro político de Argentina se dibuja en un escenario de tensión y contradicción entre las nuevas generaciones. Un informe reciente titulado «El rostro de la apatía», elaborado por la consultora Zuban Córdoba y Asociados junto al Observatorio de Opinión Pública de la Universidad Nacional de Villa María (UNVM), radiografía las percepciones políticas de jóvenes de entre 16 y 30 años, revelando un segmento que se desvincula de las estructuras tradicionales mientras exige un rol protagónico del Estado.
Los datos del estudio, basado en una encuesta a 500 personas, plantean una advertencia clara sobre la existencia de una “representación vacante” que será crucial de cara al proceso electoral de 2027.
Desconfianza total: La crisis de las instituciones
A pesar de que un 62% de los encuestados declara tener «mucho» o «algo» de interés por la política, la gran mayoría, un 77%, asegura que esta actividad le provoca «sentimientos negativos». El informe concluye que, para este grupo, la política se vincula «sólo desde la confrontación y el enojo,» un sentimiento atribuido a «años de un Estado ausente».
Esta apatía se traduce en una desconfianza casi absoluta hacia las estructuras de poder tradicionales:
Partidos políticos y sindicatos: 79% de descreimiento.
Medios de comunicación: 74,9% de desconfianza.
Congreso de la Nación: 74,2% de rechazo.
La tendencia de desconfianza también impacta en actores sociales que históricamente gozaron de mayor adhesión en este grupo etario. El informe detecta un giro: el 65,1% de los jóvenes desconfía de los colectivos feministas y el 56% hace lo propio con los colectivos LGBT+. No obstante, la consultora aclara que esta desacreditación «no implica una adhesión total a lo que podríamos llamar ‘ideas conservadoras'».
La paradoja del Estado: Demandas sociales vs. posturas punitivistas
Quizás el hallazgo más significativo del estudio sea la profunda contradicción ideológica que atraviesa a la juventud. El rechazo a los partidos políticos no se correlaciona con un rechazo al Estado de Bienestar; por el contrario, la demanda por la presencia estatal es abrumadora:
El 83,1% está de acuerdo en que «El Estado debe garantizar la salud y la educación públicas».
El 68% sostiene que «El Estado debe proteger a los más vulnerables, a los que menos tienen».
El 56,9% apoya que «El Estado debe regular cuestiones sensibles como los alquileres o el transporte».
Una mayoría simple del 52% considera que «Los ricos deben pagar más impuestos que el resto».
Sin embargo, esta postura netamente pro-Estado convive con una visión socialmente conservadora y punitivista. Prácticamente dos tercios de los encuestados, un 67,8%, concuerda en que «La única forma de terminar con el delito es con mano dura». A su vez, el 59,4% considera que «Se debe restringir la entrada de inmigrantes al país». Además, una ligera mayoría (50,8%) opina que «El que no trabaja es porque no quiere».
El estudio pone en evidencia que los jóvenes no se adhieren a un único polo ideológico, sino que adoptan un «pragmatismo contradictorio» donde la defensa de los servicios esenciales estatales coexiste con posturas de corte más conservador y punitivista.
Representación vacante y el gobierno de Milei
Al consultar a los jóvenes sobre qué espacio político los representa o «piensa más en ellos», la respuesta mayoritaria fue «Nadie» (34,6%). Detrás se ubicó La Libertad Avanza (32,1%) y, en un lejano tercer lugar, Fuerza Patria o kirchnerismo (16,6%).
Respecto a la actual gestión del presidente Javier Milei, las opiniones se muestran divididas y volátiles: el 45,1% cree que el país avanza en la «dirección correcta», mientras que el 41,8% opina que va en la «dirección incorrecta». En cuanto a la situación económica personal, la visión es mayormente negativa, con un 38,3% que afirma que «empeoró».
Los autores del informe concluyen que, más que una «nueva hegemonía» de un sector en particular, lo que existe es una «disputa en curso» por ocupar esa «representación vacante», un espacio que hoy se llena con desconfianza, enojo y demandas de un Estado fuerte que, paradójicamente, ellos mismos rechazan en su formato institucional actual.
Fuente: lu3digital.com.ar
