
De esta manera, las personas ocupados plenos pasaron de 17.134.000 a 16.712.000: lo que refleja una pérdida de 422.000 trabajadores. Por su parte, los subocupados aumentaron en 168.000 personas.
Los datos del Indec arrojan también que dentro del personal asalariado, hubo una pérdida de 322.000 empleados: de 13.849.000 descendió al 13.527.000. De este total, 5.019.000 trabajan “sin descuento jubilatorio ( 37,1% del total). Así casi 4 de cada 10 asalariados se desempeñan sin derechos laborales, previsionales y con salarios inferiores a los que están registrados, detalla un informe realizado por el periodista Ismael Bermúdez de Clarín.
Fuerte crecimiento de las personas que buscan empleo
El Indec señaló en su informe que se incrementó a 415.000 el número personas ya ocupadas que buscan un nuevo empleo para mejorar el salario que ya tienen, o que sea referido a su profesión.
De esta la manera entre los desocupados que buscan un empleo y los ocupados que también están dispuestos a cambiar de trabajo la “presión de la demanda laboral totaliza 4.686.000 personas ante una oferta más que escasa.
