
La exportación de aceites vegetales de Argentina alcanzó un máximo histórico en los once meses de 2025, con embarques que superaron las 7,12 millones de toneladas. Según un informe de la Bolsa de Comercio de Rosario, el crecimiento estuvo impulsado principalmente por el aceite de soja y el aceite de girasol, en un contexto de fuerte demanda internacional y cambios estructurales en el mercado global de biocombustibles.
El estudio elaborado por Franco Pennino, Matías Contardi y Emilce Terré señala que el auge exportador se explica por una combinación de factores internos y externos, como la recuperación productiva local, las limitaciones de oferta en la región del Mar Negro y el avance del uso industrial de aceites vegetales. Las ventas de aceite de soja alcanzaron 5,69 millones de toneladas, mientras que las de aceite de girasol sumaron 1,43 millones, representando en conjunto el 10,4% del total de exportaciones del país en 2025, el segundo registro más alto del siglo.
Uno de los datos más relevantes del informe es la consolidación de la India como principal destino de las exportaciones argentinas de aceites. En lo que va del año, el país asiático absorbió el 61,2% del volumen total despachado, desplazando a mercados tradicionales como China y la Unión Europea. De acuerdo con estimaciones de la naviera NABSA, entre enero y noviembre la India compró 3,89 millones de toneladas de aceite de soja y girasol argentino, un 50% más que el promedio del último quinquenio y un 22% por encima de 2024.
El fuerte desempeño exportador estuvo acompañado por una cosecha de soja cercana a las 50 millones de toneladas y uno de los mejores rindes de girasol del siglo. Este contexto permitió a la Argentina responder a la escasez internacional provocada por la menor oferta de exportadores clave como Ucrania, afectada por su conflicto con Rusia, y por la mayor orientación al consumo interno de la producción rusa. Además, el rol de los biocombustibles modificó la dinámica mundial: mientras a comienzos de siglo el 90% de los aceites se destinaba a la alimentación, hoy al menos el 30% se utiliza con fines industriales y energéticos, impulsando la demanda de aceites de mayor calidad.
De cara a 2026, los datos del Departamento de Agricultura de los Estados Unidos proyectan que Argentina podría seguir ampliando su liderazgo exportador, con expectativas de llegar a 1,45 millones de toneladas adicionales, sujeto a las condiciones climáticas y comerciales. No obstante, el informe de la bolsa rosarina advierte que la fuerte concentración de las ventas en un solo mercado representa un desafío estratégico, ya que expone al complejo agroindustrial a potenciales cambios regulatorios y comerciales en la India, lo que obliga a pensar en una mayor diversificación de destinos para sostener el crecimiento.
