
La Federación Argentina de Iglesias Evangélicas (FAIE) emitió un contundente documento mediante el cual buscó desmarcarse de forma definitiva de cualquier tipo de alineamiento político con el Poder Ejecutivo Nacional encabezado por el presidente Javier Milei. Frente a las habituales interpretaciones que atribuyen un acompañamiento orgánico del colectivo evangélico a la plataforma libertaria, la institución eclesiástica difundió una aclaración institucional para precisar su posición teológica y social respecto de la actual administración nacional.
En el escrito difundido recientemente, la cúpula de la FAIE fue tajante al señalar que resulta erróneo adjudicar al movimiento un apoyo homogéneo al Presidente de la Nación. «No apoyamos a Milei, siempre se dice que nuestro movimiento lo apoya, es falso. El Presidente no cree que Jesús es el Salvador, es algo básico para nosotros», remarca uno de los pasajes centrales del texto publicado por la federación. Con esta definición, la entidad puso de relieve la distancia insalvable entre el credo cristiano confesional y el perfil religioso público del mandatario, quien en reiteradas oportunidades ha manifestado su adscripción al judaísmo, el estudio sistemático de la Torá y su estrecha alineación con referentes del sionismo internacional.
Este nuevo posicionamiento no constituye un hecho aislado en la relación entre la organización religiosa y la Casa Rosada. En julio de 2025, la FAIE impulsó junto a otras entidades eclesiásticas la firma de una dura carta pública titulada “No es Moisés… es como el Faraón”. Aquel documento surgió como respuesta directa a una presentación realizada por el jefe de Estado durante la inauguración de un templo en la provincia del Chaco, oportunidad en la que trazó una analogía entre su liderazgo político y la figura bíblica de Moisés. En esa misiva, los líderes religiosos denunciaron que el accionar del Ejecutivo se caracterizaba por la «crueldad» económica y le exigieron al Gobierno que escuchara «el clamor del pueblo que sufre» ante el deterioro del tejido socioeconómico.
Asimismo, las máximas autoridades de la federación han mantenido una postura crítica sostenida en el tiempo. El presidente de la FAIE, pastor Leonardo Schindler, ha manifestado de manera pública que las medidas socioeconómicas impulsadas por la gestión libertaria promueven valores y principios opuestos a la doctrina evangélica, calificando el discurso oficialista como «deshumanizante» e incompatible con la defensa de los sectores más vulnerables de la sociedad.
La postura adoptada por la FAIE refleja además la complejidad y diversidad interna del mapa religioso en la Argentina. A diferencia de otros sectores confesionales de impronta más conservadora, la FAIE agrupa a iglesias de tradición protestante e histórica —como las comunidades metodistas, luteranas, valdense y de los discípulos de Cristo, entre otras—, caracterizadas históricamente por una marcada presencia en la defensa de los derechos humanos, la justicia social y el ecumenismo institucional. Con esta declaración, la entidad busca ratificar su autonomía respecto del poder político y renovar su compromiso crítico frente a las decisiones gubernamentales.
