
Adopción individual y falta de políticas corporativas
En el ámbito laboral argentino, la adopción de la inteligencia artificial experimenta una transición determinante hacia la automatización de procesos y la optimización de tareas administrativas. Un informe elaborado por WeWork en colaboración con Michael Page, titulado «IA en el trabajo: de experimento a la implementación», evidencia que la mayor parte del impulso proviene de los propios empleados y no de directivas organizacionales. Según el relevamiento, el 60% de los encuestados afirma utilizar herramientas de inteligencia artificial por iniciativa personal, frente a un escaso 6% que lo hace guiado por normativas o políticas formales de la compañía.
Esta dinámica expone una brecha de formación en las estructuras corporativas. Aunque el 60% de los profesionales manifiesta poseer un nivel básico de conocimiento sobre estas tecnologías, un 28% se ubica en el nivel intermedio y únicamente un 8% alcanza un nivel avanzado, más de la mitad (56%) recurre habitualmente a la IA para resolver requerimientos técnicos de sus tareas cotidianas. Respecto a este panorama, Diego Kexel, Gerente General de WeWork Latinoamérica, señaló que existiendo un margen amplio para difundir el potencial de estas soluciones, resulta indispensable generar ámbitos formativos como workshops y webinars para que las organizaciones saquen el máximo provecho.
Capacitación, espacios flexibles y el factor humano
La predisposición de los trabajadores hacia la incorporación tecnológica es ampliamente favorable: el 84% de los colaboradores encuestados manifestó su interés en recibir capacitación formal sobre estas herramientas para optimizar su desempeño. Asimismo, un 86% consideró que la IA posee la capacidad de incrementar la eficiencia en esquemas de trabajo remotos o híbridos. Esta tendencia influye en la configuración de las oficinas físicas, demandando entornos flexibles que permitan alternar entre momentos de concentración y dinámicas de interacción social o lluvias de ideas.
Por otro lado, el impacto sobre el empleo muestra una perspectiva optimista respecto al rol del talento. Casi el 82% de los trabajadores argentinos afirmó no temer ser reemplazado directamente por la inteligencia artificial, percibiéndola como un recurso complementario para enriquecer sus labores. La consolidación de la IA en los entornos de trabajo requerirá de estrategias integrales que combinen políticas de uso claras, capacitaciones continuas y un diseño de espacios que favorezca la colaboración y el desarrollo profesional.
