
A pesar de que la reciente escalada geopolítica entre Estados Unidos e Irán sacudió las pizarras internacionales y disparó el precio del petróleo más de un 6%, el mercado de granos se desacopló de esta tendencia. Las cotizaciones de la soja, el maíz y el trigo operan al alza respondiendo estrictamente a fundamentos de oferta y demanda en las principales regiones productoras.
Dante Romano, profesor e investigador del Centro de Agronegocios y Alimentos de la Universidad Austral, explica este escenario:
«Hoy el mercado de granos está mucho más pendiente de sus propios fundamentos que del contexto geopolítico. El clima en Estados Unidos está entrando en una etapa decisiva para la definición de los rendimientos de soja y maíz, y cualquier cambio en los pronósticos genera una fuerte reacción en los precios».
A la volatilidad climática norteamericana se sumaron los datos mensuales del Departamento de Agricultura de Estados Unidos (USDA), que aportaron un fuerte sesgo alcista al recortar los stocks finales por encima de lo que estimaban los privados:
Soja: las existencias finales estadounidenses se ajustaron a 8,4 millones de toneladas, frente a los 9 millones proyectados por los analistas. Además, la calidad de los cultivos cayó al 64% en condición buena a excelente justo cuando ingresan en su etapa crítica de definición de rendimiento.
Maíz: el USDA recortó los stocks a 45,4 millones de toneladas (se esperaban 47,5 millones). Si bien la producción general de EE. UU. se elevó levemente, la preocupación global crece por las mermas en Europa, donde el maíz francés cayó al 47% de condición óptima debido a la sequía, registrando su peor nivel desde 2011.
La situación de la cosecha en Argentina En el plano local, la campaña de soja finalizó con un volumen total de 50,1 millones de toneladas y un rendimiento promedio de 31,3 quintales por hectárea. Pese a este incremento del 5% interanual, la comercialización está fuertemente rezagada: los productores solo le han puesto precio firme al 27% de la cosecha, lejos del promedio histórico del 36%.
Por el lado del maíz, la recolección avanza a ritmo lento y alcanza el 56,4% del área apta, mostrando un retraso de 14 puntos porcentuales en comparación con el ciclo anterior debido a los excesos de humedad. No obstante, las ventas semanales locales mostraron una reactivación y anotaron unas 800.000 toneladas.
El trigo en máximos de dos meses El trigo fue el cereal que mostró mayor agresividad alcista durante las últimas jornadas. El mercado internacional reaccionó con fuerza luego de que Rusia suspendiera la navegación comercial en el canal Don-Azov tras ataques ucranianos con drones hacia buques graneleros, una vía logística clave por la que se despacha una cuarta parte de los granos rusos.
Para complementar el panorama, el USDA recortó las previsiones de stocks mundiales del cereal a 272,84 millones de toneladas y estimó para Estados Unidos su cosecha más baja desde 1970. En Argentina, la Bolsa de Comercio de Rosario elevó su proyección de cosecha a 20,5 millones de toneladas gracias a las lluvias oportunas, aunque los especialistas advierten que el lento ritmo de comercialización local obligará a competir directamente con la cosecha del hemisferio norte.
